PLANTAS SILVESTRES URBANITAS DE ESPAÑA

LAS QUE AMAN LAS CIUDADES. CASI HUMANAS ¡¡¡

A menudo pasamos por alto la selva que crece entre las grietas del asfalto, pero las plantas silvestres urbanitas (o flora ruderal) son auténticas supervivientes. No necesitan jardinero, aguantan la contaminación y tienen una resiliencia envidiable.

Aquí tienes una guía rápida de las «reinas de la acera» que seguramente has visto hoy mismo:


1. Las Supervivientes más Comunes

Planta Características Curiosidad
Diente de León (Taraxacum officinale) Flores amarillas y «molinillos» de semillas. Sus raíces pueden perforar suelos muy compactos.
Cerraja (Sonchus oleraceus) Hojas dentadas y látex lechoso al cortarla. Es pariente lejana de la lechuga.
Malva (Malva sylvestris) Flores púrpuras con nervios oscuros. Se usaba antiguamente para calmar irritaciones de garganta.
Verdolaga (Portulaca oleracea) Tallos rojizos y hojas carnosas (suculenta). ¡Es un superalimento! Rica en Omega-3 (aunque no la comas de la acera).

2. ¿Por qué crecen ahí?

Estas plantas han evolucionado para aprovechar nichos que nadie más quiere:

  • El Efecto «Grieta»: El hormigón acumula calor durante el día y lo libera de noche, creando un microclima cálido.

  • Resistencia al Pisoteo: Muchas, como el Plantago major (llantén), crecen a ras de suelo para que las pisadas no rompan sus tallos.

  • Ciclos Rápidos: Germinan, florecen y sueltan semillas en tiempo récord antes de que pase la brigada de limpieza.

3. El valor de lo «invisible»

Aunque a veces las llamamos malas hierbas, en la ciudad cumplen funciones vitales:

  1. Biodiversidad: Son el buffet libre para abejas urbanas y mariposas.

  2. Filtros naturales: Absorben metales pesados y CO2 del aire.

  3. Refrescantes: Ayudan a reducir el efecto «isla de calor» en las calles.

Un pequeño recordatorio: Si te pica la curiosidad botánica y quieres recolectarlas, ten cuidado. Las plantas de ciudad suelen acumular contaminantes de los tubos de escape y orina de mascotas. ¡Mejor admirarlas y dejarlas donde están!


ALGUNAS DE NUESTRAS VECINAS URBANITAS

Cymbalaria muralis G. Gaertn.
Lamarckia aurea (L.) Moench
Ranunculus muricatus L.

ADAPTADAS AL MUNDANAL RUIDO URBANITA

Para sobrevivir entre el cemento, el tráfico y la contaminación, las plantas urbanitas han desarrollado una «armadura» evolutiva fascinante. No es que hayan decidido ser valientes; es que solo las más aptas han pasado el corte de la selección natural urbana.

Aquí tienes las adaptaciones clave que las convierten en las dueñas del asfalto:


1. Estrategias de Crecimiento

  • Hábito Prostrado (Crecimiento en roseta): Muchas plantas, como el Llantén (Plantago), crecen pegadas al suelo. Esto las protege de las cortadoras de césped y, sobre todo, del pisoteo constante. Si las pisas, se doblan pero no se rompen.

  • Raíces Pivotantes: El Diente de León tiene una raíz larga y vertical (como una zanahoria) que busca humedad a gran profundidad bajo las baldosas, donde el suelo suele estar más fresco.

2. Eficiencia Reproductiva (R-Strategy)

  • Ciclos de Vida Relámpago: Algunas plantas completan su ciclo (germinar, crecer, florecer y soltar semillas) en pocas semanas. Así, cuando el ayuntamiento limpia las calles, la siguiente generación ya está a salvo en forma de semilla.

  • Autogamia: Muchas especies urbanas no esperan a que venga una abeja (que escasean en el centro). Se polinizan a sí mismas para asegurar la descendencia.

  • Semillas de «largo alcance»: Usan el viento (anemocoria) para que sus semillas viajen por los cañones de las calles o se pegan a los neumáticos de los coches para colonizar nuevos barrios.

3. Resistencia Ambiental

  • Tolerancia a la Salinidad: En ciudades frías, las plantas deben soportar la sal que se echa en las aceras para el hielo. Especies como la Sagina procumbens son expertas en esto.

  • Capa Protectora: Muchas desarrollan una cutícula (piel) más gruesa o pelos (tricomas) para evitar la pérdida de agua por el calor extremo del asfalto y para protegerse de los gases contaminantes.


Un fenómeno curioso: La «Selección contra la Dispersión»

Se ha observado en algunas ciudades que plantas como la Crepis sancta (una prima del diente de león) están empezando a producir semillas más pesadas.

¿Por qué? Porque si la semilla vuela demasiado lejos en la ciudad, lo más probable es que caiga en cemento y muera. Las semillas pesadas caen cerca de la madre, donde ya saben que hay un hueco de tierra seguro para crecer. Es la evolución adaptándose al mapa callejero.

ADAPTARSE AL URBANISMO TIENE SUS DESVENTAJAS

Ser una planta «urbanita» no es nada fácil. Aunque son maestras de la supervivencia, vivir en la ciudad conlleva una serie de desventajas biológicas y ecológicas que no encontrarían en un entorno natural. Es una lucha constante contra un medio diseñado, irónicamente, para que nada crezca de forma espontánea.

Aquí tienes los principales desafíos y desventajas a los que se enfrentan:


1. El Fenómeno de la «Isla de Calor»

El asfalto y el hormigón absorben la radiación solar durante el día y la liberan lentamente por la noche.

  • Estrés hídrico extremo: Las temperaturas en las grietas pueden ser hasta 10°C o 15°C superiores a las del suelo boscoso. Esto obliga a la planta a cerrar sus estomas (poros) para no deshidratarse, lo que frena su crecimiento.

  • Noches sin descanso: Al no bajar la temperatura nocturna, el metabolismo de la planta no se ralentiza, consumiendo sus reservas de energía más rápido.

2. Contaminación y «Lluvia de Químicos»

No solo es el aire; el suelo urbano es un cóctel de sustancias tóxicas:

  • Metales pesados: El plomo, el cadmio y el zinc provenientes del tráfico y la industria se acumulan en sus tejidos.

  • Salinización: En invierno, la sal fundente para la nieve quema las raíces y altera la ósmosis de la planta.

  • Hollín y microplásticos: Una capa de partículas de caucho (de los neumáticos) y hollín cubre sus hojas, bloqueando la luz solar y reduciendo la eficiencia de la fotosíntesis.

3. Aislamiento y Endogamia (Fragmentación)

Vivir en una grieta rodeada de kilómetros de cemento es como vivir en una isla desierta.

  • Baja diversidad genética: Si las semillas no logran viajar lejos, las plantas se reproducen entre parientes cercanos. Esto las hace más vulnerables a enfermedades o a cambios bruscos en el clima, ya que pierden la capacidad de adaptarse genéticamente a largo plazo.

  • Falta de polinizadores: En el centro de las grandes urbes, hay pocos insectos. Muchas plantas mueren sin haber sido polinizadas o tienen que recurrir a la autopolinización, lo que reduce el vigor de la especie.

4. La «Mano del Hombre» (Antropización)

  • Compactación del suelo: El poco suelo que hay bajo las baldosas está tan apretado por el peso de los edificios y el tráfico que apenas tiene oxígeno. Las raíces sufren hipoxia (falta de aire).

  • Herbicidas y limpieza: El principal enemigo de la planta urbana es el mantenimiento municipal. El uso de glifosato o la eliminación mecánica constante no les da tregua para establecer colonias estables.


Resumen de desafíos

Desventaja Efecto en la planta
Suelo escaso Raíces raquíticas y poco anclaje.
Polución lumínica Las farolas confunden sus ciclos de floración (creen que siempre es de día).
Ph del suelo El cemento libera cal, volviendo el suelo muy alcalino, lo que bloquea la absorción de hierro.

Es irónico, pero la mayor desventaja de estas plantas es su propio éxito: cuanto más visibles se hacen, más probable es que alguien las considere «suciedad» y decida eliminarlas.


Lactuca serriola L.

¿ CÓMO SE DISTRIBUYEN POR ESPAÑA ?

En España, la distribución de la flora silvestre urbana está profundamente marcada por el gradiente bioclimático: desde la España verde (Atlántica) hasta la España seca (Mediterránea y semiárida).

Aunque hay «cosmopolitas» que verás en cualquier ciudad (como el diente de león), la península es un mosaico donde la geografía dicta quién sobrevive en el asfalto.


1. La Región Mediterránea (Barcelona, Valencia, Sevilla, Madrid)

Es la zona más dura por la sequía estival y el calor extremo. Aquí dominan las plantas con estrategias de «evasión»:

  • Nitrófilas puras: Plantas que aman el nitrógeno (abundante por la orina de perros y contaminación). Ejemplo: la Ortiga mayor (Urtica dioica) y el Amaranto (Amaranthus spp.).

  • Ruderales de ciclo corto: En ciudades como Madrid o Zaragoza, muchas plantas germinan con las lluvias de otoño, pasan el invierno como rosetas pegadas al suelo y florecen explosivamente en primavera antes de que el sol de julio las carbonice.

  • Invasoras adaptadas: La Pita (Agave) o el Ailanto (Ailanthus altissima), apodado «el árbol del cielo» (o del infierno), que rompe aceras en todo el Levante y el sur.

2. La Región Atlántica y Cantábrica (Bilbao, Santander, Santiago)

Aquí el cemento es más «amable» gracias a la humedad constante.

  • Helechos urbanos: Es común ver especies como el Culantrillo de pozo (Adiantum capillus-veneris) creciendo en muros sombreados y bajantes de agua.

  • Musgos y Hepáticas: Mientras que en el sur el musgo es estacional, en el norte tapiza alcorques y grietas durante todo el año, creando microhábitats para insectos.

  • Cymbalaria muralis: Conocida como «pandereta», es esa planta de flores pequeñas moradas que cuelga de los muros de piedra antiguos en Galicia o Asturias.


3. El factor «Solar»: Solares vs. Alcorques

La distribución no solo es por ciudades, sino por micro-zonas dentro de la urbe:

Hábitat Urbano Especies Dominantes en España
Alcorques de árboles Malva sylvestris (Malva) y Calendula arvensis (Maravilla silvestre).
Muros y Teclados Parietaria judaica (Pegajosa) – muy común en toda la costa mediterránea.
Solares abandonados Echium plantagineum (Flor morada/Viborera) y Hordeum murinum (Espiguilla).

4. Una curiosidad española: La «Flora de la Trashumancia»

En ciudades que fueron o son paso de vías pecuarias (como Madrid con sus cañadas reales), la distribución de plantas silvestres es distinta. Las ovejas, al pasar, transportan semillas en su lana y estiércol. Por eso, en ciertos barrios madrileños, puedes encontrar plantas típicas de pastizales de montaña creciendo junto a una parada de metro.

5. Tendencias actuales: «Alcorques Vivos»

Ciudades como Barcelona, Vitoria-Gasteiz o Madrid están cambiando su política. En lugar de arrancar las hierbas o usar glifosato, están dejando que crezcan libremente en los alcorques para favorecer a los polinizadores. Esto está permitiendo que especies que habían desaparecido de la ciudad vuelvan a colonizar las calles.

¿ LA ALTITUD DE LA CIUDAD AFECTA A LAS URBANITAS ?

La altitud es un factor determinante en la distribución de la flora urbana en España, ya que actúa como un «filtro» que selecciona a las especies según su resistencia al frío y la duración del periodo vegetativo. No es lo mismo una grieta en una calle de Sevilla (a nivel del mar) que una en Ávila (a más de 1.100 m de altitud).

La vegetación ruderal se organiza en pisos bioclimáticos. Aquí tienes cómo cambia el paisaje vegetal de tus aceras según subes metros sobre el nivel del mar:


1. Piso Termomediterráneo (0 – 400 m)

Ciudades como Málaga, Cádiz, Barcelona o Valencia.

Aquí el invierno es casi inexistente para las plantas.

  • Especies dominantes: Plantas de origen subtropical o muy termófilas. Abundan las parietarias (Parietaria judaica) que tapizan muros todo el año y la grama (Cynodon dactylon).

  • Ventaja: Pueden florecer incluso en enero.

  • Desventaja: El calor del asfalto en verano es letal, obligándolas a un reposo estival (se secan y parecen muertas hasta que llueve).

2. Piso Mesomediterráneo (400 – 1.000 m)

Ciudades como Madrid, Zaragoza, Ciudad Real o Cáceres.

Es el reino de la oscilación térmica. Heladas en invierno y calor extremo en verano.

  • Especies dominantes: Las «oportunistas de primavera». Destacan las crucíferas (como el jaramago blanco, Diplotaxis erucoides) y las compuestas (como el diente de león).

  • Estrategia: Muchas son anuales. Pasan el invierno como una pequeña roseta de hojas pegada al suelo para aprovechar el calor de la tierra y evitar el viento gélido.

3. Piso Supramediterráneo / Montano (> 1.000 m)

Ciudades como Segovia, Ávila, Teruel o núcleos de Sierra Nevada.

Aquí la flora urbana se vuelve mucho más resistente y «especializada».

  • Especies dominantes: Aparecen plantas crasas que aguantan la congelación, como los sedums (Sedum album) en los tejados y grietas de muros viejos. También es común el té de roca (Jasonia glutinosa) en ciudades con muros de piedra caliza.

  • Fenología: El despertar es tardío. Mientras que en Sevilla las malvas ya están secas en junio, en las ciudades altas es cuando empiezan a brillar.


Comparativa de adaptación por altura

Factor Ciudades Bajas (Costa/Valles) Ciudades Altas (Meseta/Montaña)
Amenaza principal Deshidratación por calor solar. Congelación de la savia y peso de la nieve.
Morfología Hojas más grandes, crecimiento rápido. Hojas pequeñas, carnosas o con pelos (abrigo).
Suelo Más salino (influencia marina o evaporación). Más lixiviado (limpio por la lluvia/nieve).

Un caso curioso: El efecto «Ascensor Térmico»

Debido al cambio climático y al calor acumulado en las ciudades, estamos viendo un fenómeno de desplazamiento altitudinal. Plantas que antes solo se veían en la costa (como algunas especies de Amaranthus) están empezando a colonizar alcorques de ciudades de la meseta, ya que el hormigón urbano «engaña» a la planta haciéndole creer que está en una zona más baja y cálida.


Convolvulus althaeoides L.
Sisymbrium irio L.
Capsella bursa-pastoris (L.) Medik.
Campanula erinus L.
Bromus hordeaceus L.

¿ LA CONTAMINACIÓN LES AFECTA ?

La contaminación urbana no solo ensucia las hojas; altera profundamente la biología de las plantas. Aunque las especies que vemos en las ciudades son las más resistentes, el «cóctel químico» de nuestras calles las somete a un estrés fisiológico constante.

Aquí tienes los efectos principales divididos por el tipo de contaminante:


1. Contaminación Atmosférica (Gases y Partículas)

Es el ataque más directo, ya que afecta a la «respiración» y alimentación de la planta.

 

  • Obstrucción de Estomas: El hollín y las partículas de caucho de los neumáticos se depositan sobre las hojas. Esto tapona los estomas (pequeños poros), impidiendo el intercambio de gases y reduciendo la fotosíntesis.

  • Ozono Troposférico ($O_3$): Este gas es altamente oxidante. Penetra en los tejidos y causa «quemaduras» internas (necrosis), lo que acelera el envejecimiento de la planta.

     

  • Dióxido de Nitrógeno ($NO_2$): Aunque el nitrógeno es un nutriente, en exceso acidifica el entorno y puede causar clorosis (hojas amarillas por falta de clorofila).

     


2. Contaminación del Suelo y Agua

Lo que cae al asfalto acaba en las raíces de estas «urbanitas».

  • Metales Pesados: El plomo (acumulado de décadas), el cadmio y el zinc se filtran en los alcorques. Las plantas los absorben; algunas actúan como fitorremediadoras (limpian el suelo), pero a costa de sufrir malformaciones o un crecimiento mucho más lento.

  • Hidrocarburos: Los restos de aceite y combustible de los coches crean una película hidrófoba en la tierra que impide que el agua y el oxígeno lleguen a las raíces, provocando asfixia radicular.

  • Salinización: Como mencionamos, la sal de deshielo altera la presión osmótica. La planta «cree» que hay agua pero no puede absorberla, muriendo por sequía fisiológica a pesar de que el suelo esté húmedo.


3. Contaminación Lumínica (El «Engaño» Solar)

Este es un efecto menos obvio pero crítico en las ciudades.

  • Alteración del Fotoperiodo: Las farolas (especialmente las LED de luz blanca/azul) confunden el reloj interno de la planta.

  • Consecuencia: Muchas plantas no «saben» cuándo llega el invierno. No pierden las hojas a tiempo o florecen en épocas erróneas, lo que las expone a morir congeladas ante la primera helada fuerte porque no se prepararon fisiológicamente.


4. ¿Cómo responden ellas? (Mecanismos de Defensa)

No todas mueren; algunas se vuelven «guerreras»:

  1. Producción de Antioxidantes: Al igual que nosotros, las plantas urbanas generan más flavonoides y compuestos fenólicos para neutralizar el estrés oxidativo de la polución.

  2. Hojas más Gruesas: Desarrollan cutículas (ceras externas) más densas para que los contaminantes no penetren tan fácilmente.

  3. Nanismo Urbano: Al dedicar tanta energía a defenderse y limpiar tóxicos, muchas plantas crecen mucho menos que sus hermanas del campo.


El lado positivo (para nosotros)

A pesar de que la contaminación las daña, estas plantas nos hacen un favor enorme: secuestran partículas PM2.5 y PM10 en sus hojas, actuando como filtros naturales que limpian el aire que respiramos.

PRINCIPALES MESES DE FLORACIÓN DE LAS URBANITAS

En España, el calendario de floración de las plantas urbanas es un espectáculo de resistencia que varía según la latitud y la altitud, pero que sigue un patrón general marcado por las estaciones.

Debido al microclima urbano (el calor retenido por el asfalto), muchas plantas florecen entre 2 y 3 semanas antes en la ciudad que en el campo circundante.

Aquí tienes el cronograma principal:


1. La Explosión Primaveral (Marzo – Mayo)

Es el momento cumbre. La mayoría de las especies ruderales aprovechan la humedad de las lluvias de primavera y el aumento de horas de luz.

  • Marzo: Aparecen los primeros Jaramagos (Diplotaxis) amarillos y blancos, y los Dientes de león.

  • Abril: Es el mes de las Malvas y las Viboreras (Echium). Las grietas de los muros se llenan de color morado y rosa.

  • Mayo: Las gramíneas (como la Cebadilla ratonera) sueltan su polen de forma masiva (el terror de los alérgicos).

2. El «Parón» Estival (Junio – Agosto)

En gran parte de España (especialmente en el centro y sur), el verano es un desierto de cemento.

  • Supervivientes: Solo las plantas con raíces muy profundas o hojas suculentas aguantan. La Verdolaga (Portulaca) florece ahora con pequeñas flores amarillas porque adora el calor extremo.

     

  • Excepción (Norte y Montaña): En ciudades como Santander o en pueblos del Pirineo, este es el mes de oro. Es cuando florecen los Sedums y las plantas de muro que mencionamos antes.

3. El «Otoño Floral» (Septiembre – Noviembre)

Tras las primeras tormentas de finales de verano, muchas plantas urbanas tienen una segunda juventud.

  • Aparecen de nuevo los jaramagos y algunas especies de Asteráceas (parecidas a margaritas pequeñas).

  • Es la última oportunidad para soltar semillas antes de que el frío las detenga.

4. El «Milagro» de Invierno (Diciembre – Febrero)

En las ciudades de la costa mediterránea y el sur (Sevilla, Málaga, Valencia), la floración no se detiene nunca.

  • Puedes ver Caléndulas silvestres y Parietarias floreciendo en pleno enero gracias al calor acumulado en las fachadas de los edificios.


Resumen por Altitud y Meses Clave

Altitud Mes de inicio Mes pico Fin de temporada
Baja (Costa/Sur) Enero/Febrero Marzo/Abril Junio (por calor)
Media (Meseta) Marzo Mayo Octubre
Alta (>1.500m) Mayo Julio Septiembre (por frío)

Un dato para tu salud: El «Pico de Alergia»

Si vives en una ciudad española, el mes crítico suele ser Mayo. La combinación de Platanus hispanica (el árbol de sombra de las calles) con la floración de las gramíneas silvestres de los solares crea una concentración de polen altísima.

Curiosidad: Las plantas urbanas están «aprendiendo» a florecer más tarde en otoño debido al retraso de la llegada del frío por el cambio climático, lo que alarga la temporada de polen casi hasta Navidad en algunas zonas de España.


Coronopus didymus (L.) Sm.
Cymbalaria muralis G. Gaertn.
Diplotaxis erucoides (L.) DC.
Sonchus oleraceus L.
Parietaria judaica L.

¿ CUÁLES SON LAS MÁS RESISTENTES ?

Si tuviéramos que organizar un «club de la pelea» de la flora española, estas serían las finalistas. Son plantas que no solo sobreviven, sino que prosperan en condiciones que matarían a cualquier especie de jardín.

Estas son las 5 plantas silvestres más resistentes de España, las verdaderas dueñas del asfalto:


1. La «Pegajosa» (Parietaria judaica)

Es, posiblemente, la planta más común en los muros de las ciudades españolas, especialmente en la costa mediterránea y el sur.

  • Por qué es tan resistente: Sus raíces son capaces de penetrar el mortero antiguo y el cemento, extrayendo calcio de la propia pared. Soporta la contaminación por ozono y $NO_2$ mejor que casi cualquier otra especie.

  • Dato: Es una de las principales causas de alergia en ciudades como Valencia o Málaga, ya que florece casi todo el año.

2. El Jaramago Blanco (Diplotaxis erucoides)

Es esa flor blanca que ves en los alcorques de Madrid, Sevilla o Zaragoza apenas termina el invierno.

  • Por qué es tan resistente: Es una especialista en suelos nitrogenados (le encanta la orina de perro y el hollín). Su ciclo de vida es tan rápido que puede completar varias generaciones antes de que lleguen los servicios de limpieza municipales.

  • Dato: Es comestible (sabor picante, como la rúcula), pero ¡cuidado!, en la ciudad acumula metales pesados.

3. La Cerraja (Sonchus oleraceus)

Si ves una planta que parece una lechuga pinchuda con una flor amarilla en una grieta vertical, es una cerraja.

  • Por qué es tan resistente: Tiene una raíz pivotante que actúa como un taladro. Además, si cortas el tallo, libera un látex amargo que disuade a los herbívoros (o humanos que intenten arrancarla). Sus semillas vuelan kilómetros gracias al viento.

  • Dato: Es capaz de crecer en suelos con pH muy alto (alcalinos), típicos de zonas con escombros de construcción.

4. La Pata de Gallina (Cynodon dactylon)

Es la grama que rompe las baldosas de las aceras en verano.

  • Por qué es tan resistente: Es prácticamente indestructible. Tiene estolones (tallos que corren sobre el suelo) y rizomas (tallos bajo tierra). Si arrancas la parte de arriba, la planta vuelve a brotar de sus reservas subterráneas. Tolera la salinidad y la falta extrema de agua.

  • Dato: Se utiliza mucho en campos de fútbol precisamente por su resistencia al pisoteo extremo.

5. El Diente de León (Taraxacum officinale)

El clásico entre los clásicos.

  • Por qué es tan resistente: Su estrategia es la «resiliencia elástica». Sus hojas crecen en roseta tan pegadas al suelo que las cortadoras de césped pasan por encima sin tocarla. Además, sus semillas pueden germinar incluso en suelos muy compactados donde el aire apenas llega.

  • Dato: Es un indicador de suelos ricos. Si ves muchos en un solar, la tierra es de buena calidad a pesar de estar en medio de la ciudad.


Mención especial: El Ailanto (Ailanthus altissima)

Aunque es un árbol (especie invasora), es la «planta» más resistente de todas. En España se le conoce como el «árbol del cielo» porque es capaz de crecer en el hueco de un sumidero o en la junta de dilatación de un puente de autovía. Es inmune a la mayoría de los herbicidas y crece a una velocidad asombrosa.

¿ CÓMO COMPITEN CON LAS NO URBANITAS ?

Cuando una planta «del campo» (especie de interior o de ecosistemas conservados) intenta colonizar la ciudad, se encuentra con un escenario de guerra biológica donde las urbanitas juegan con ventaja de campo.

En ecología, esto se define como la lucha entre especialistas (las no urbanitas, adaptadas a nichos específicos) y generalistas (las urbanitas, «todoterreno»).

Aquí te explico cómo ganan la batalla las especies de ciudad:


1. La «Guerra Química» (Alelopatía)

Muchas plantas urbanas, como el Ailanto (Ailanthus altissima) o algunas especies de Amaranto, segregan sustancias químicas a través de sus raíces que inhiben la germinación de otras semillas a su alrededor.

  • Resultado: Crean un «desierto» biológico a su alrededor donde ninguna especie competidora del campo puede nacer.

2. Eficiencia en Recursos «Pobres»

Las plantas no urbanitas suelen necesitar una red micorrízica (hongos en el suelo) y un equilibrio de nutrientes estable.

  • La ventaja urbanita: Especies como la Cerraja o el Jaramago han evolucionado para procesar el nitrógeno atmosférico y los fosfatos de los detergentes o residuos urbanos.

  • Donde una planta de monte moriría por «exceso de sales» o falta de materia orgánica, la urbanita se da un banquete.

3. El factor «Banco de Semillas»

  • No urbanitas: Suelen producir semillas más grandes y nutritivas (para alimentar al embrión en el bosque), pero en menor cantidad.

  • Urbanitas: Producen miles de semillas minúsculas que pueden permanecer dormidas en el cemento durante años.

    • Si una obra levanta una calle, las semillas urbanitas que llevaban 10 años bajo el asfalto despiertan y colonizan el lugar en días, antes de que cualquier semilla «del campo» llegue volando.


4. ¿Cuándo ganan las «no urbanitas»? (El escenario inverso)

La competencia solo se equilibra en los parques históricos o anillos verdes (como el de Vitoria-Gasteiz o la Casa de Campo en Madrid).

  • En estos oasis, las plantas forestales o de prado ganan porque las urbanitas no son buenas compitiendo por la luz en estructuras complejas.

  • Una planta de ciudad es una «colonizadora rápida»; si el ecosistema se estabiliza y crece hierba alta o arbustos, la urbanita suele desaparecer porque no soporta la sombra de las demás.

5. Tabla comparativa de estrategias

Característica Planta Urbanita (Generalista) Planta No Urbanita (Especialista)
Velocidad de crecimiento Muy rápida (oportunista). Lenta y constante.
Resistencia al estrés Muy alta (humo, calor, pisoteo). Baja (requiere equilibrio).
Dependencia de insectos Baja (muchas se autopolinizan). Alta (necesitan polinizadores específicos).
Inversión en defensa Químicos tóxicos y espinas. Estructuras leñosas o simbiosis.

El «Efecto Borde»

El lugar donde más competencia hay es en las periferias de las ciudades. Allí se produce lo que los botánicos llaman homogeneización biótica: las plantas urbanitas son tan agresivas y eficientes que terminan «expulsando» a las especies autóctonas del campo hacia afuera, reduciendo la biodiversidad original de la zona.


Hyoscyamus albus L.
Lavatera cretica L.
Marrubium vulgare L.
Medicago sativa L.
Senecio flavus (Decne.) Schultz Bip.

¿ CÓMO LAS ERRADICAMOS ?

Entiendo perfectamente que, aunque hemos hablado de su fascinante resistencia, en ciertos contextos (como grietas en estructuras, humedades en fachadas o alergias severas) estas plantas pueden pasar de ser «biodiversidad» a ser un problema de mantenimiento.

Erradicar la flora ruderal en España es un reto porque, como hemos visto, están diseñadas para volver. Aquí tienes los métodos más efectivos, desde los más ecológicos hasta los más definitivos:


1. Métodos Físicos (Los más seguros)

Si el área es pequeña (un patio o una entrada), lo ideal es evitar químicos que dañen a mascotas o polinizadores.

  • Agua hirviendo: Es un método térmico muy eficaz. Al verter agua a más de $100°C$ sobre la planta, colapsas sus células inmediatamente. Es ideal para grietas en baldosas.

     

  • Escardado manual (con raíz): Si solo cortas la parte aérea, plantas como el Diente de León o la Cerraja rebrotarán de su raíz pivotante. Debes usar una herramienta larga (un «sacaraíces») para extraerla entera.

  • Quemadores térmicos (Llama): Existen sopletes específicos para malas hierbas que aplican un golpe de calor. No hace falta calcinar la planta; basta con «marchitarla» un segundo para que muera en un par de días.

2. Métodos Caseros «Ecológicos»

  • Vinagre de limpieza (Ácido acético): El vinagre con una concentración alta (superior al 8%) deshidrata las hojas rápidamente.

    • Truco: Mezcla 1 litro de vinagre con un chorro de lavavajillas (para que se pegue a la hoja) y una cucharada de sal. Úsalo solo en zonas donde no quieras que crezca nada nunca más, ya que la sal esteriliza el suelo.


3. Métodos Químicos (Herbicidas)

En España, el uso de herbicidas químicos en entornos urbanos está muy regulado por el Real Decreto 1311/2012.

  • Glifosato: Es el más conocido. Es sistémico (viaja hasta la raíz). Sin embargo, muchos ayuntamientos en España (como Barcelona o Madrid) han prohibido o restringido su uso en zonas públicas por salud ambiental.

  • Herbicidas a base de ácidos grasos (Pelargónico): Son la alternativa moderna. Actúan por contacto y son de origen natural, degradándose rápido en el medio ambiente.


4. La Clave: La Prevención (Sellar la grieta)

Si eliminas la planta pero dejas la grieta abierta, el viento traerá nuevas semillas en cuestión de semanas. La verdadera erradicación es anular el hábitat:

  1. Limpieza a presión: Elimina los restos de tierra y semillas acumulados en las juntas.

  2. Sellado: Rellena las grietas con mortero de reparación, resina epoxi o silicona de exteriores. Sin tierra ni luz, no hay planta.

  3. Mallas antihierba: Si es para una zona de grava o jardín, coloca una malla de calidad antes de poner la piedra por encima.


Comparativa de Eficacia

Método Esfuerzo Duración Impacto Ambiental
Manual Alto Media Nulo
Agua hirviendo Bajo Corta Nulo
Vinagre + Sal Bajo Larga Alto (saliniza el suelo)
Sellado de grietas Medio Muy larga Nulo

 

 

Las bombas de semillas (o Nendo Dango, técnica popularizada por el agricultor japonés Masanobu Fukuoka) son la herramienta principal de la «guerrilla jardinera». Su objetivo es reintroducir especies no urbanitas o plantas silvestres beneficiosas en solares, alcorques vacíos y zonas degradadas.

Aquí te explico cómo funcionan y por qué son la esperanza para equilibrar la balanza frente a las especies más agresivas:


1. La «Armadura» de Arcilla

Una bomba de semillas no es solo un puñado de granos lanzados al aire. Es una esfera compuesta por:

  • Arcilla: Protege a las semillas de los pájaros, los ratones y el sol directo.

  • Sustrato/Compost: Aporta los nutrientes necesarios para el primer empujón de crecimiento.

  • Mezcla de semillas: Aquí es donde se eligen especies que normalmente no sobrevivirían solas en la ciudad (como el trébol, la amapola, el lino o la lavanda).

¿Cómo funciona? La bomba se queda dormida en el cemento o la tierra seca hasta que llega la lluvia. El agua deshace la arcilla, activa el compost y la semilla germina en un «microoasis» protegido, dándole una ventaja competitiva frente a las plantas urbanas ya establecidas.


2. El objetivo: Crear «Trampolines de Biodiversidad»

El uso de estas bombas en España busca tres cosas principales frente a las urbanitas dominantes:

  • Aumentar la diversidad de polinizadores: Las plantas urbanitas más resistentes suelen ser polinizadas por el viento o se autopolinizan. Lanzar semillas de flores melíferas (ricas en néctar) atrae a abejas y mariposas que de otro modo no entrarían en la ciudad.

  • Mejorar el suelo: Especies como las leguminosas (tréboles, alfalfas silvestres) fijan nitrógeno en el suelo de forma natural, «curando» la tierra compactada de los alcorques.

  • Estética y Bienestar: Sustituir un solar lleno de escombros y jaramagos secos por un prado de amapolas y caléndulas cambia la percepción del vecino sobre la naturaleza urbana.


3. ¿Qué especies se usan en España?

Para que la bomba tenga éxito contra las «supervivientes» de la acera, se eligen plantas autóctonas que aguanten el clima local pero que aporten algo nuevo:

Especie Función Ventaja
Amapola (Papaver rhoeas) Estética y polinizadores. Muy resistente a la sequía.
Trébol blanco (Trifolium repens) Abono verde. Enriquece el suelo para otras plantas.
Caléndula (Calendula officinalis) Control de plagas. Sus raíces ahuyentan ciertos nematodos del suelo.
Lino silvestre (Linum) Diversidad visual. Muy rústico y de bajo mantenimiento.

4. El conflicto con la normativa (Guerrilla vs. Ayuntamiento)

Lanzar bombas de semillas es un acto de resistencia pacífica, pero tiene sus matices:

  • Especies Invasoras: El mayor error es lanzar mezclas de semillas «de flores silvestres» compradas en grandes superficies que contienen especies de otros continentes. Esto puede empeorar el problema de las invasoras.

  • Mantenimiento: A menudo, estas «guerrillas» fracasan porque los servicios de limpieza pasan la desbrozadora justo cuando las flores están empezando a salir.

¿ LAS PLANTAS URBANITAS ESTÁN PROTEGIDAS POR LEY ?

La respuesta corta es: como regla general, no. La gran mayoría de las plantas urbanitas (especies ruderales como el diente de león, la malva o el jaramago) se consideran «malas hierbas» y no gozan de protección legal específica. De hecho, los ayuntamientos gastan millones de euros en eliminarlas.

Sin embargo, en España existen tres matices legales importantes que pueden cambiar la situación según dónde se encuentre la planta:


1. El Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial

Existe un catálogo nacional (y otros autonómicos, como el de Andalucía) que protege plantas en peligro.

  • El caso urbano: Es rarísimo que una planta protegida crezca en una acera de Sevilla, pero no imposible. Si una especie amenazada (como ciertas orquídeas silvestres que a veces aparecen en parques periurbanos o zonas de expansión) coloniza un solar, la ley prohíbe su destrucción, arranque o recogida de semillas.

  • Sanciones: La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad establece multas muy graves por dañar estas especies.

2. Normativas Municipales sobre «Alcorques Vivos»

Este es el cambio legal más reciente en ciudades como Barcelona, Madrid o Vitoria-Gasteiz.

  • Protección indirecta: Algunos ayuntamientos han aprobado ordenanzas o planes de gestión que prohíben explícitamente a los operarios de limpieza arrancar la vegetación espontánea de los alcorques (el hueco del árbol).

  • Objetivo: Fomentar la biodiversidad y los polinizadores. En estos casos, aunque la planta en sí no sea «sagrada», el servicio de mantenimiento tiene orden de no tocarla.


3. El Patrimonio Arquitectónico e Histórico

Aquí la ley protege el muro, no la planta, pero afecta a su erradicación.

  • Si una planta (como la Cymbalaria o la Parietaria) crece en un monumento BIC (Bien de Interés Cultural), como las Murallas de Sevilla o el Alcázar, su eliminación debe ser supervisada por expertos en restauración. No se puede aplicar cualquier herbicida o tirar de ellas si eso pone en riesgo la estabilidad de la piedra histórica.


¿Qué pasa si las arrancas tú?

Si vas por la calle y arrancas un diente de león o una malva:

  1. En la acera común: No es ilegal, pero podrías recibir una llamada de atención por «ensuciar» o alterar el mobiliario público si eres muy efusivo.

  2. En Parques y Jardines: Aquí sí hay protección. La mayoría de las ordenanzas municipales (incluida la de Sevilla) prohíben «arrancar flores, plantas o arbustos» en zonas verdes públicas, sin distinguir si son plantadas o silvestres. La multa puede ir desde los 60 € hasta los 300 € o más.

Resumen de la situación legal en España

Contexto ¿Está protegida? Base Legal
Grieta en calle normal No Gestión de residuos/limpieza urbana.
Alcorque en ciudad «verde» Sí (por gestión) Plan de Gestión de Biodiversidad Municipal.
Parque público Ordenanza Municipal de Parques y Jardines.
Especie amenazada SÍ (Total) Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

Veronica polita Fr.
Urtica urens L.
Silene colorata Poir.
Emex spinosa (L.) Campd.
Medicago polymorpha L.

¿ CUÁNTAS PLANTAS URBANITAS EXISTEN EN ESPAÑA ?

Determinar un número exacto es un reto para la botánica, porque la frontera entre una planta «de campo» y una «urbanita» es difusa. Sin embargo, gracias a los inventarios de flora ruderal y urbana en España, podemos dar cifras bastante precisas:

1. El número estimado

Se calcula que en España existen entre 800 y 1.200 especies de plantas que pueden considerarse estrictamente «urbanitas» (ruderales).

Si comparamos esto con las aproximadamente 8.000 especies de flora vascular que tiene toda España (el país con más biodiversidad de Europa), vemos que la «selva de asfalto» representa casi el 12-15% de toda nuestra flora.


2. ¿Cómo se reparten estas especies?

No todas están en todas las ciudades. La riqueza varía según el tamaño y la ubicación de la urbe:

  • Grandes metrópolis (Madrid, Barcelona): Pueden albergar entre 500 y 700 especies diferentes dentro de su casco urbano y alrededores inmediatos.

  • Ciudades medianas: Suelen rondar las 300-400 especies.

  • Sevilla y el valle del Guadalquivir: Debido a su clima extremo y su historia como puerto (entrada de especies exóticas), tiene un catálogo urbano muy rico, superando las 500 especies catalogadas en solares y alcorques.


3. Los tres grupos de la «población urbana»

Para llegar a ese número de ~1.000 especies, los botánicos las dividen en tres orígenes:

Grupo % Estimado Origen
Autóctonas (Nativas) 60-70% Plantas que ya estaban aquí y se adaptaron al cemento (como el Diente de León).
Exóticas Naturalizadas 20-25% Vinieron de fuera (América, África) y ahora viven solas en nuestras calles (como el Ailanto o la Pita).
Arqueófitas 5-10% Traídas por romanos o árabes hace siglos; hoy son parte del paisaje (como la Ortiga o la Malva).

4. ¿Por qué el número está aumentando?

España es un punto caliente de «neófitos» (plantas nuevas). Cada año se registran nuevas especies en nuestras ciudades por dos razones:

  1. Cambio Climático: Plantas del norte de África están subiendo hacia ciudades como Sevilla o Málaga porque el asfalto ahora imita su clima original.

  2. Globalización: Semillas que viajan en contenedores del puerto de Algeciras o Valencia terminan germinando en las grietas de las ciudades cercanas.


5. ¿Dónde consultar la lista real?

Si quieres ver los nombres y apellidos de estas mil especies, el recurso más potente en España es el proyecto Anthos (del Real Jardín Botánico-CSIC) o las bases de datos de la Sociedad Española de Botánica (SEBOT). En Sevilla, la Universidad de Sevilla tiene estudios específicos sobre la flora de los muros de la ciudad, que es una de las más estudiadas de Europa.


Es fascinante pensar que, aunque solo solemos ver «hierbajos», bajo nuestros pies hay una diversidad mayor que en muchos bosques cerrados de la península.

¿ CUÁLES SON LAS CIUDADES CON MÁS DIVERSIDAD DE PLANTAS URBANITAS ?

En España, la riqueza de la flora urbana no depende solo del tamaño de la ciudad, sino de su ubicación geográfica, su historia comercial y su clima. Las ciudades que funcionan como «nodos de transporte» (puertos, estaciones de tren) suelen ser las más ricas, ya que reciben semillas de todo el mundo.

Aquí tienes el «Top» de las ciudades españolas con mayor biodiversidad de plantas silvestres urbanitas:


1. Barcelona (La «Puerta de Europa»)

Es, con diferencia, una de las ciudades más estudiadas y diversas.

  • Por qué: Su combinación de puerto mediterráneo, cercanía a la sierra de Collserola y un clima suave permite que convivan especies tropicales, mediterráneas y europeas.

  • Dato: Se han catalogado más de 1.000 especies vegetales dentro de su trama urbana (incluyendo asilvestradas y ruderales). Su política de «dejar crecer» la hierba en los alcorques ha disparado la visibilidad de esta flora.

2. Sevilla (El «Crisol Subtropical»)

Sevilla es un caso único en Europa por su calor extremo y su historia como puerto de Indias.

  • Por qué: El efecto «isla de calor» es tan fuerte que permite que plantas del norte de África y de América del Sur se sientan como en casa. Además, la humedad del Guadalquivir crea microclimas en los muros históricos.

  • Especies clave: Aquí verás plantas que no aguantarían el invierno en Burgos, como ciertas especies de Amaranthus o flores exóticas que saltan de los jardines a las grietas.

3. Madrid (El «Centro de Dispersión»)

A pesar de su clima continental (frío en invierno), Madrid tiene una variedad asombrosa en sus «descampados».

  • Por qué: Es el centro neurálgico de las carreteras y trenes de España. Las semillas viajan pegadas a los camiones y trenes desde todas las provincias y terminan germinando en los márgenes de la M-30 o en solares de Usera o Vallecas.

  • Dato: Su flora de «terrenos removidos» (obras) es de las más dinámicas del país.


4. Bilbao y San Sebastián (El «Paraíso Húmedo»)

En el norte, la biodiversidad urbana es distinta: menos cantidad de especies diferentes que en el sur, pero mucha más densidad y biomasa.

  • Por qué: La lluvia constante permite que plantas que normalmente solo viven en bosques (helechos, musgos, hepáticas) colonicen las paredes y tejados de la ciudad.

  • Diferencia: Mientras en Sevilla la planta lucha por no secarse, en Bilbao lucha por encontrar un hueco entre tanto musgo.

5. Valencia (La «Conexión Agrícola»)

La mezcla de ciudad y Huerta crea una biodiversidad urbana híbrida.

  • Por qué: Las acequias que entran en la ciudad actúan como «autopistas» para las semillas. Muchas plantas de cultivo (tomateras, pimientos, cítricos) aparecen de forma silvestre en las grietas cerca de los mercados o canales.


Factores que hacen a una ciudad «rica» en flora silvestre

Factor Efecto Ejemplo en España
Antigüedad Muros viejos con grietas ideales para plantas rupícolas. Toledo, Córdoba, Cáceres.
Puerto Marítimo Entrada constante de especies exóticas de otros continentes. Algeciras, Barcelona, Valencia.
Anillo Verde Conexión con la naturaleza que «inyecta» semillas al centro. Vitoria-Gasteiz (modelo europeo).

¿Sabías que Vitoria-Gasteiz es la referencia?

Aunque quizás no sea la que tiene más especies exóticas, Vitoria-Gasteiz es la ciudad española que mejor ha integrado su flora silvestre. Su «Anillo Verde» permite que las plantas del bosque entren hasta la mismísima Plaza de la Virgen Blanca, creando corredores biológicos que otras ciudades están intentando imitar.

Malva nicaensis All.
Hirschfeldia incana (L.) Lagr.–Foss.
Chenopodium murale L.
Centaurea calcitrapa L.
Avena barbata Pott ex Link

¿ DIFIEREN MUCHO NUESTRAS URBANITAS DEL RESTO DE EUROPA ?

España es, botánicamente hablando, una isla de biodiversidad dentro de Europa. Mientras que en el centro y norte del continente las especies urbanitas son más uniformes y resistentes al frío, en España la mezcla de influencias africanas, mediterráneas y atlánticas crea un catálogo mucho más explosivo y exótico.

Aquí tienes la comparativa detallada entre nuestra «flora de acera» y la del resto del continente:


1. La «Talla» y el Ciclo de Vida

En el norte de Europa (Berlín, Londres, Estocolmo), las plantas urbanas son mayoritariamente perennes o de ciclo largo. Debido a las pocas horas de luz y al frío, invierten mucha energía en raíces fuertes para aguantar el invierno bajo la nieve.

En España, domina la estrategia de la «evasión»:

  • Plantas anuales: Muchas de nuestras urbanitas nacen, florecen y mueren en apenas tres meses para evitar el «horno» del verano español.

  • Velocidad: Una malva en Sevilla crece el doble de rápido que una en París debido a la insolación acumulada ($MJ/m^2$), lo que las hace visualmente más exuberantes pero más efímeras.

2. Diferencias por Regiones Biogeográficas

Característica España (Mediterránea/Sur) Europa Central/Norte (Eurosiberiana)
Especies dominantes Boragináceas (Viboreras), Crucíferas (Jaramagos). Asteráceas (Margaritas), Poáceas (Céspedes densos).
Presencia de Suculentas Muy alta (Sedum, Opuntia, Agave). Muy baja (solo en tejados o zonas rocosas).
Influencia Africana Alta (especies que cruzan el estrecho). Nula.
Verde invernal Las calles están verdes en invierno (lluvias). Las calles están marrones o desnudas (latencia).

3. El factor de las «Exóticas Naturalizadas»

España actúa como laboratorio de aclimatación para Europa. Debido a nuestra historia y clima, muchas plantas que en el resto de Europa solo viven en invernaderos, aquí son «urbanitas» de pleno derecho:

  • El caso del Alcaparro (Capparis spinosa): Es común verlo colgando de murallas en el sur de España e Italia. En el resto de Europa es casi inexistente de forma silvestre.

  • Plantas «escapadas»: En España es muy común ver plantas de origen sudafricano (como el Oxalis pes-caprae o «vinagrera») tapizando alcorques. En Alemania, estas plantas mueren con la primera helada seria, por lo que su catálogo urbano es más «conservador» y autóctono.

4. Adaptación al Estrés: Sal vs. Calor

  • En Europa del Norte: La mayor presión selectiva para una planta urbana es la sal de deshielo. Las plantas han desarrollado una alta tolerancia a la salinidad en las raíces (halófitas urbanas).

  • En España: La mayor presión es el estrés térmico y la radiación UV. Nuestras plantas tienen más «pelos» (tricomas) para reflejar la luz y cutículas más cerosas para no perder agua, algo menos común en la flora de Londres o Bruselas.


5. ¿Quién tiene más variedad?

Si hiciéramos un recuento por metro cuadrado de suelo urbano:

  1. España e Italia ganarían en número de especies diferentes (riqueza), gracias a la variabilidad de relieves y la cercanía a África.

  2. Alemania y Reino Unido ganarían en estudio y catalogación, ya que llevan décadas integrando la «ecología urbana» en sus planes de urbanismo, tratando a estas plantas como parte del ecosistema y no como suciedad.


El «Efecto Migratorio» Botánico

Un fenómeno fascinante es que, debido al cambio climático, las especies urbanitas españolas están emigrando al norte. Plantas que hace 20 años eran exclusivas de los muros de Córdoba o Sevilla, hoy están empezando a colonizar las grietas de Lyon o incluso del sur de Inglaterra, ya que esas ciudades empiezan a tener veranos «a la española».

¿ Y LAS URBANITAS QUE HABITAN JUNTO AL MAR ?

Si España es una «isla de biodiversidad», las ciudades costeras (como Barcelona, Valencia, Málaga, Cádiz o Bilbao) son sus puntos críticos. Aquí, las plantas urbanitas no solo luchan contra el asfalto, sino contra un enemigo invisible y corrosivo: el aerosol marino (la sal suspendida en el aire).

 

Vivir junto al mar obliga a las plantas de acera a convertirse en auténticas «especies de asalto» con adaptaciones extremas:

1. El desafío de la «Maresía»

La brisa marina arrastra diminutas gotas de agua salada que se depositan sobre las hojas. Para una planta normal, esto es veneno; para una urbanita costera, es el día a día.

  • Sequía Fisiológica: La sal en el suelo «roba» el agua de las raíces. La planta tiene agua alrededor, pero no puede absorberla (es como beber agua de mar).

  • Quemaduras Químicas: La sal depositada en las hojas quema los tejidos jóvenes si no tienen protección.

2. Adaptaciones de las «Marineras del Asfalto»

Las plantas de las ciudades costeras españolas han desarrollado una «armadura» específica:

  • Suculencia (Hojas gordas): Muchas, como la Uña de gato (Carpobrotus edulis) o los Sedums, acumulan agua dulce en sus hojas para diluir la sal que logran absorber.

  • Glándulas de Sal: Algunas especies son capaces de absorber la sal y luego expulsarla a través de unos poros especiales, formando cristales blancos visibles sobre la hoja.

  • Ceras y Pelos (Cutículas gruesas): Sus hojas suelen ser brillantes y duras (coriáceas) o estar cubiertas de pelillos blancos (como el Asteriscus maritimus) que atrapan la humedad y reflejan el exceso de sol.

  • Formas Almohadilladas: En ciudades con mucho viento (como Tarifa o Cádiz), las plantas crecen en formas redondeadas y compactas para que el viento salino resbale sobre ellas sin romperlas.

3. Especies «Reinas» de la Costa Española

Especie Nombre común Dónde verla Superpoder
Crithmum maritimum Hinojo marino Grietas de paseos marítimos y escolleras. Soporta el impacto directo de las olas y la sal pura.
Lobularia maritima Aliso de mar Alcorques y muros de ciudades mediterráneas. Flores blancas que huelen a miel; aguanta suelos muy pobres y salinos.
Cakile maritima Rabanillo de mar Solares arenosos cerca de la playa. Sus semillas pueden flotar en el agua de mar meses sin morir.
Mesembryanthemum Escarchada Muros y taludes urbanos. Tiene «perlas» de agua en la superficie para combatir el calor y la sal.

4. La «Vía de Entrada» de Invasoras

Las ciudades costeras son la zona cero de las invasiones botánicas en España.

  • Puertos internacionales: Las semillas llegan en los lastres de los barcos o pegadas a mercancías. Por eso, ciudades como Barcelona o Algeciras tienen plantas que no existen en el interior.

  • Fugas de jardín: Plantas exóticas plantadas en hoteles de primera línea de playa (como las pitas o las chumberas) saltan la valla y colonizan las rocas y solares cercanos, desplazando a la flora autóctona.

5. ¿Cómo afecta esto a la ciudad?

Curiosamente, estas plantas costeras son beneficiosas para la infraestructura:

  1. Protección de muros: Al tapizar muros antiguos, algunas actúan como un escudo térmico y reducen el impacto directo de la humedad salina en la piedra.

  2. Fijación de dunas urbanas: En zonas donde la ciudad «muerde» la playa, estas plantas retienen la arena, evitando que el viento la meta en las calles y alcantarillas.

Un dato para Sevilla: Aunque Sevilla no tiene mar, el Guadalquivir es un río mareal. En las orillas de Triana o la Cartuja, a veces aparecen plantas «urbanitas de costa» que suben por el río aprovechando la salinidad que penetra desde Sanlúcar cuando el caudal es bajo.

Xanthium spinosum L.
Amaranthus hibridus

LISTADO DE PLANTAS SILVESTRES URBANITAS DE ESPAÑA

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