Noticia “158 de 339 especies de la flora andina están en peligro”

De las 339 variedades de especies de plantas evaluadas en la zona andina del
país, 24 se encuentran en estado de peligro crítico (CR) y 134 en situación de
peligro (EN), advierte el Libro Rojo de la flora amenazada de Bolivia, en su
volumen uno.

El agrónomo e investigador Wanderley Ferreira, miembro del equipo técnico a
cargo del estudio, señaló que de las 339 especies evaluadas en la zona andina
del país, 24 se encuentran en situación de CR; 134 en estado EN; 132 en
situación vulnerable (VU); y 22 en casi amenazadas (NT). Sobre otras 27 especies
los datos son insuficientes (DD).

Ferreira explicó que entre los objetivos planteados del estudio estuvo la
realización de una lista de plantas amenazadas en la zona andina de Bolivia,
representativa de las diferentes unidades biogeográficas y ecosistémicas a fin
de proporcionar información necesaria para la conservación y gestión de las
especies.

“Este instrumento aportará a la implementación de planes de manejo y
conservación de la biodiversidad, y contribuirá al desarrollo y la calidad de
vida de los bolivianos”, afirmó.

El alcance geográfico de la investigación toma en cuenta el conjunto
montañoso occidental de Bolivia que comprende la Cordillera Occidental,
Cordillera Oriental,y al Altiplano, cuyo límite hacia el este alinea con las
serranías y llanos orientales de la Amazonía del Beni, Chiquitanía cruceña y
Chaco.

Debido a que el trabajo contempla solo a la flora amenazada de la zona
andina, el investigador señaló que es una prioridad continuar el estudio en los
años sucesivos para analizar también las amenazas y estado actual de la
diversidad de la flora en las tierras bajas. “Aún faltaría evaluar y categorizar
numerosos grupos botánicos de ésta región que por razones de espacio no han
podido ser tratados ahora”.

La metodología empleada consideró la situación actual de la flora andina,
como las amenazas, el nivel de conservación general, la población vegetal, el
estado del hábitat, su distribución geográfica, aspectos intrínsecos de la
especie como: dispersión, reproducción, crecimiento, valor ecológico, indicador
o característica biogeográfica, valor crítico de uso, así como la categoría
preliminar de conservación.

El contenido de la ficha para cada especie consideró el nombre científico de
la planta, su nombre común, la categoría nacional, su justificación, su
categorización previa, su población, amenazas, descripción botánica, su hábitat
(ecología y biogeografía), distribución geográfica, usos e importancia, acciones
de conservación, material representativa, autores y referencias.

El 46 por ciento de  339 variedades de especies de plantas
evaluadas en la zona andina del país están en peligro de desaparecer. La
advertencia está en el Libro Rojo de la flora amenazada de Bolivia, en su
volumen uno. El investigador Wanderley Ferreira precisa que 24 especies se
encuentran en estado de peligro crítico;  134 en situación de peligro, 132
en situación vulnerable y 22 en casi amenazadas. Sobre otras 27 especies, los
datos son insuficientes.

El contenido de la ficha para cada especie lleva
el nombre científico de la planta, su nombre común, la categoría nacional, su
justificación, su categorización previa, su población, amenazas, descripción
botánica, su hábitat (ecología y biogeografía), distribución geográfica, usos e
importancia, acciones de conservación, material representativa, autores y
referencias.

Los resultados de esta investigación aportarán a la
implementación de planes de manejo y conservación de la biodiversidad.

El estudio de plantas demandó un año de investigación de campo y un año
de sistematización de la información, con el concurso de más de medio centenar
de científicos, cinco herbarios y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Una
prioridad es continuar el estudio  sobre la diversidad de la flora en las
tierras bajas.

La alerta sobre la necesidad de proteger las especies
andinas coincide con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
en Peligro, Fauna Salvaje y Flora (CITES) que se realiza en Bangkok desde ayer
hasta el 14 de marzo.

Asisten unos 2.000 delegados de 177 países a la
conferencia en la que se debatirán 70 propuestas para modificar la protección de
especies de fauna y flora. El objetivo del CITES es supervisar que no haya
abusos en la explotación de especies en peligro de extinción. El documento
contiene mecanismos para limitar o incluso prohibir ciertas transacciones
comerciales. Para que una especie de flora y fauna sea ingresada en la lista de
la CITES, se requiere de la aprobación de, por lo menos, dos terceras partes de
los Estados miembro. En total, 5.000 especies animales y 29.000 tipos de plantas
están en la lista del CITES.

Cuidar la biodiversidad es una de las
tareas fundamentales y el Libro Rojo de la flora amenazada en Bolivia, un gran
aporte en esta materia.

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