Euphorbia paralias L.

Descripción

Euphorbia paralias L., Sp. Pl. 458 (1753)  

 

Familia: Euphorbiaceae (Euforbiáceas).

Etimología del Género: Euphorbia=del latín euphorbea,-ae; nombre asignado a un alechetrezna. Según Dioscórides y Plinio, proviene del Rey Juba II de Mauritania llamado Euforbo.

Etimología de la Especie: paralias=del latín paralius,-a,-um; que vive junto al mar.

Sinónimo/Basiónimo:

Tithymalus paralias (L.) Hill, Hort. Kew. 172/3 (1768)
Euphorbia malacitana Pau in Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 39: 259 (1941)
Tithymalus maritimus Lam., Fl. Franc. 3: 90 (1779), nom. illeg.

Nombre Vulgar:

Porte: Hasta 80 cm.

Floración: 3-4-5-6-7-8-9-10-11-12

Hábitat: Arenales marítimos

Distribución Mundial: Mediterráneo y Norte de África

Distribución por Provincias: A Al B Bi C Ca Cs Ge Gr H (Lu)? Ma Mu O PM Po S SS T V

 

 

Hábito: Planta perenne, multicaule, rizomatosa. Tallos erectos, con base leñosa, con ramas fértiles laterales cortas y abundantes ramas estériles.

Hojas: Subcrasas, gruedas, glaucas por el haz, lustrosas por el envés. Las ramas estériles tienen hojas pelosas, sésiles, involutas, enteras, ascendentes. Las ramas fértiles disponen las hojas de forma densamente imbricadas. Pleocasio con 3-6 radios, bifurcados. Brácteas pleocasiales cordatas, ovadas u orbiculares. Brácteas dicasiales ovadas, orbiculares o reniformes.

Flores: Ciatio con nectarios apendiculados, amarillentos o anaranjados, con dos apéndices agudos, reniformes o con margen lobulado.

Frutos: Euphorbia paralias produce frutos subesféricos, deprimidos, sulcados, muy exertos, pedicelados. Cocas redondeadas, rugosas.

Semillas: Ovoideas, jaspedas, grises, con carúncula cónica, caediza. 

 

La Euphorbia paralias, comúnmente conocida como lechetrezna de mar, es una planta fascinante y resistente, perfectamente adaptada a uno de los entornos más hostiles para la flora: la primera línea de costa.

Aquí tienes los detalles clave sobre esta especie:

1. Clasificación y Origen

  • Familia: Euphorbiaceae.

  • Distribución: Es nativa de las costas de Europa (Atlántico y Mediterráneo), el norte de África y Asia occidental. Se ha naturalizado en otras zonas, como Australia, donde a veces se considera invasora.

  • Hábitat: Vive exclusivamente en sistemas dunares, arenales costeros y acantilados.

2. Características Físicas

  • Porte: Es una planta perenne que suele medir entre 30 y 70 cm de altura. Crece en matas densas con tallos que se vuelven leñosos en la base.

  • Hojas: Son de un color verde glauco (azulado/grisáceo), muy apretadas entre sí y carnosas (suculentas). Esta estructura le permite almacenar agua y resistir el viento salino.

  • Flores: Como todas las Euphorbias, no tiene flores «típicas». Presenta ciatos (estructuras que parecen flores) rodeados de glándulas amarillas en forma de media luna.

3. Adaptaciones al Medio

La Euphorbia paralias es una superviviente nata gracias a:

  • Tolerancia a la sal: Sus raíces y hojas están diseñadas para manejar la alta salinidad del aire y el suelo.

  • Dispersión marina: Sus semillas tienen una cámara de aire que les permite flotar en el agua del mar durante semanas sin perder su capacidad de germinar, lo que facilita que colonicen nuevas playas.


⚠️ Nota de seguridad: El Látex

Al igual que otras especies de su género, si se corta un tallo o una hoja, la planta segrega un látex blanco y viscoso.

  • Irritante: Es altamente tóxico e irritante para la piel y, especialmente, para los ojos.

  • Precaución: Si la manipulas en el campo o en un jardín, usa guantes y evita tocarte la cara.

 

La Euphorbia paralias tiene una distribución que se divide claramente entre su área de origen y las zonas donde ha sido introducida, demostrando una capacidad asombrosa para colonizar costas a miles de kilómetros de distancia.

1. Área Nativa (Origen)

Es originaria de las regiones templadas y cálidas que bordean el Atlántico y el Mediterráneo:

  • Europa: Desde las costas del sur de Inglaterra e Irlanda hasta los Países Bajos, Francia, la Península Ibérica, Italia y los Balcanes, llegando hasta las costas del Mar Negro (Rumanía, Bulgaria, Ucrania y el Cáucaso).

  • Cuenca Mediterránea: Presente en prácticamente todos los países costeros del Mediterráneo, incluyendo el norte de África (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto) y el Próximo Oriente (Turquía, Líbano, Israel).

  • Macaronesia: Es nativa en las Islas Canarias (presente en casi todas las islas) y Madeira.

2. Área Introducida (Invasora)

El caso más notable es Australia.

  • Se cree que llegó de forma accidental en el agua de lastre de los barcos o entre mercancías hacia 1927.

  • Desde entonces, se ha extendido de forma masiva por toda la costa sur, incluyendo Australia Occidental, Australia del Sur, Victoria, Tasmania y Nueva Gales del Sur.

  • En estas zonas se considera una especie invasora problemática, ya que forma densas colonias que desplazan a la vegetación autóctona y alteran la estructura natural de las dunas.

3. El secreto de su expansión: Las semillas náuticas

Su distribución global está directamente relacionada con su método de dispersión, conocido como hidrocoria:

  • Sus semillas son flotantes y extremadamente resistentes.

  • Pueden sobrevivir a la deriva en agua salada durante más de dos años sin perder su viabilidad.

  • Esto explica cómo puede aparecer en islas remotas o colonizar nuevas playas simplemente dejándose llevar por las corrientes marinas.

 

En España, la Euphorbia paralias es una especie muy común y está ampliamente distribuida por prácticamente todo el litoral. Es una pieza clave en el ecosistema de nuestras costas.

Aquí tienes el detalle de su presencia en el territorio español:

1. Ubicación Geográfica

Se encuentra en todas las provincias con costa, aunque con diferentes densidades:

  • Litoral Atlántico y Cantábrico: Presente desde Galicia hasta el País Vasco. En estas zonas, aunque es común, suele compartir espacio con otras plantas de duna más adaptadas a climas húmedos.

  • Litoral Mediterráneo: Es extremadamente frecuente desde Gerona hasta Cádiz. Es aquí donde forma sus poblaciones más densas debido a su gran resistencia al calor y a la sequía prolongada.

  • Islas Baleares: Presente en todas las islas (Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera), habitando en casi todos los sistemas dunares que conservan vegetación natural.

  • Islas Canarias: Se encuentra en todas las islas del archipiélago, donde crece en arenas costeras y zonas bajas, formando parte del matorral halófilo (resistente a la sal).

2. ¿Dónde verla exactamente?

No la encontrarás en cualquier playa; su presencia es un indicador de la salud del ecosistema. Suele habitar en:

  • Dunas embrionarias: Es de las primeras plantas en aparecer en la arena «nueva» que el viento acumula cerca del mar.

  • Dunas móviles (Duna blanca): Es donde alcanza su máximo esplendor, ayudando a fijar la arena con sus raíces.

  • Playas poco alteradas: Desaparece rápidamente en playas urbanas donde se realiza limpieza mecánica de la arena, ya que las máquinas destruyen sus plántulas.

3. Importancia Ecológica en España

En nuestras costas, esta planta no es una «mala hierba», sino una ingeniera del ecosistema:

  1. Fijación de dunas: Sus raíces ayudan a que la arena no se vuele tierra adentro, protegiendo el interior del litoral.

  2. Refugio: Sirve de cobijo para fauna pequeña, como lagartijas (especialmente en Baleares y Canarias) e insectos costeros.


¿Cómo diferenciarla de la Euphorbia terracina?

Es muy común confundirla en las playas españolas con la Euphorbia terracina (lechetrezna de playa). La diferencia principal es que la P. paralias tiene las hojas mucho más apretadas, cortas y solapadas (como las tejas de un tejado), mientras que la terracina tiene las hojas más largas y separadas.

La Euphorbia paralias es una verdadera especialista de la supervivencia. Para vivir en las dunas —un entorno con exceso de sal, viento constante, alta radiación solar y arena que se mueve— ha desarrollado un «kit» de adaptaciones biológicas impresionante.

Podemos dividirlas en tres estrategias principales:


1. Adaptaciones para ahorrar agua (Xerofilia)

Aunque está cerca del mar, el agua dulce es escasa porque la arena no la retiene.

  • Suculencia: Sus hojas y tallos son carnosos. Esto no es por estética, sino para almacenar agua y utilizarla durante los meses de verano.

  • Hojas imbricadas: Las hojas crecen muy juntas y solapadas (como las escamas de un pez). Esto crea pequeñas cámaras de aire entre ellas que reducen la pérdida de humedad por el viento.

  • Capa de cera (Gláuca): El color azulado-grisáceo de la planta se debe a una capa de cera protectora que refleja la luz solar (evitando el sobrecalentamiento) y reduce la transpiración.

2. Adaptaciones a la arena y el viento

Vivir en una duna es como vivir en una zona de guerra geológica; la arena te puede enterrar o dejar tus raíces al aire.

  • Crecimiento vertical dinámico: Si la arena la entierra parcialmente, la planta tiene la capacidad de estimular el crecimiento de sus tallos hacia arriba para emerger de nuevo.

  • Raíz pivotante profunda: Posee una raíz principal muy larga que busca humedad en las capas profundas de la arena y actúa como un ancla para que el viento no la arranque.

  • Flexibilidad leñosa: Los tallos son flexibles en la punta para oscilar con las ráfagas de viento, pero leñosos en la base para dar estabilidad estructural.

3. Adaptaciones a la salinidad (Halofilia)

La sal mataría a la mayoría de las plantas por ósmosis (deshidratándolas).

  • Barrera cuticular: Su «piel» es muy gruesa e impermeable, lo que impide que la salitre del mar penetre en los tejidos internos.

  • Tolerancia celular: Sus células son capaces de gestionar altas concentraciones de sales sin que colapse su metabolismo.

4. La «Semilla Marinera» (Dispersión)

Su adaptación más brillante es su método de reproducción:

  • Cámaras de aire: Sus semillas tienen un tejido esponjoso que las hace flotar.

  • Resistencia al sodio: Pueden estar flotando en agua salada hasta 2 años y seguir vivas. Cuando una tormenta las deposita de nuevo en la arena alta, el agua de lluvia limpia la sal y la semilla germina de inmediato.


Dato curioso: El látex tóxico que mencionamos antes también es una adaptación defensiva: evita que los herbívoros (como conejos o insectos) se la coman, ya que en la duna hay poca comida y ella sería un objetivo fácil si no fuera «venenosa».

El látex de la Euphorbia paralias es, probablemente, su característica biológica más famosa y peligrosa. Como casi todas las plantas del género Euphorbia, contiene esta sustancia blanca, espesa y pegajosa que actúa como un sistema de defensa avanzado.

Aquí te explico qué es, qué contiene y por qué hay que tenerle tanto respeto:

1. ¿Qué es y por qué lo produce?

El látex circula por unos conductos llamados tubos laticíferos. No es savia (la savia transporta nutrientes); el látex es un mecanismo de defensa activa.

  • Función sellante: Si la planta sufre un corte, el látex sale a presión y se coagula rápidamente en contacto con el aire, sellando la herida como si fuera una costra química.

  • Disuasión de herbívoros: Sirve para que ningún animal se la coma. Es amargo y extremadamente irritante.

2. Composición Química

El «veneno» del látex de la lechetrezna de mar se debe principalmente a unos compuestos llamados ésteres de diterpeno (como el ingenano y el tigliano).

  • Estos compuestos son agentes pro-inflamatorios muy potentes.

  • Al contacto con las células, activan una respuesta de dolor e inflamación casi inmediata.

3. Efectos en el ser humano

El contacto con este látex no debe tomarse a la ligera:

  • En la piel (Dermatitis): Produce enrojecimiento, ardor intenso y, en muchos casos, la aparición de ampollas o vesículas dolorosas que pueden tardar días en curar.

  • En los ojos (Muy peligroso): Es la parte más crítica. Si te tocas los ojos con restos de látex en las manos, puede causar queratoconjuntivitis (inflamación grave de la córnea y la conjuntiva), visión borrosa temporal e incluso daño corneal permanente si no se trata a tiempo.

  • Ingestión: Es altamente tóxico. Causa quemaduras en la boca, garganta y un cuadro gastrointestinal severo (vómitos y diarreas violentas).

4. ¿Qué hacer en caso de contacto?

Si accidentalmente te manchas con su látex:

  1. Lavar de inmediato: Usa abundante agua y jabón. El látex es algo resinoso, por lo que el jabón es necesario para romper la adherencia.

  2. No frotar: Si ha caído en los ojos, aclara con agua tibia o suero fisiológico durante al menos 15 minutos sin frotar y acude a un médico.

  3. Protección solar: La zona de la piel afectada puede volverse fotosensible; mantenla cubierta para evitar que el sol empeore la quemadura química.


Un uso histórico curioso

Antiguamente, en la medicina popular (y muy arriesgada), se usaba una gota de este látex para «quemar» verrugas. Sin embargo, era muy difícil de controlar y solía acabar quemando la piel sana de alrededor, por lo que hoy en día está totalmente desaconsejado.