Tamarix gallica L.

Descripción

Tamarix gallica L., Sp. Pl. 270 (1753)

 

Familia: Tamaricaceae (Tamaricáceas).

Etimología del Género: Tamarix=del latín tamarix,-icis; denominación del taray.

Etimología de la Especie: gallica=del latín gallicus,-a,-um; gálico, proveniente de la Galia.

Sinónimo/Basiónimo:

Tamarix anglica Webb in London J. Bot. 3: 430 (1841)
Tamarix arborea (Sieber ex Ehrenb.) Bunge, Tent. Gen. Tamar. 67 (1852)
Tamarix brachylepis Sennen in Butll. Inst. Catalana Hist. Nat. 32: 90 (1932)
Tamarix gallica var. arborea Sieber ex Ehrenb. in Linnaea 2: 269 (1867)
Tamarix matritensis Pau & Villar in Brotéria, Sér. Bot. 23: 105 (1927)

Nombre Vulgar: Taray, taraje, tamarisco.

Porte: Hasta 10 m.

Floración: 4-5-6-7-8-9-10

Hábitat: Sobre suelos húmedos.

Distribución Mundial: Mediterráneo Oriental y Norte de Marruecos.

Distribución por Provincias: Ab Al C Ca Co CR Ge Gu H L J M Ma Mu P Po PM[Mll Mn] Sa Se V Z Za

 

El Tamarix gallica, conocido popularmente como taray, tamarisco o tamariz, es un arbusto o pequeño árbol sumamente resistente, famoso por su capacidad para prosperar donde otras plantas se rinden: en suelos salinos y ambientes costeros.

Aquí te detallo lo más importante sobre esta especie:


Características Principales

  • Apariencia: Puede alcanzar entre 2 y 8 metros de altura. Tiene un aspecto plumoso y ligero gracias a sus ramas finas y flexibles, a menudo de color purpúreo o pardo rojizo.

  • Hojas: Son muy pequeñas, de tipo escuamiforme (como escamas), que ayudan a la planta a reducir la pérdida de agua.

  • Flores: Produce inflorescencias en espigas cilíndricas de color blanco o rosado pálido. Florece generalmente entre la primavera y el verano.

  • Adaptación extrema: Posee glándulas que excretan el exceso de sal que absorbe del suelo, la cual a veces se puede ver depositada sobre sus hojas.


Hábitat y Distribución

Es una especie nativa del Mediterráneo occidental (España, Francia, Italia) y el norte de África. Es común encontrarla en:

  1. Riberas de ríos y arroyos con cierto grado de salinidad.

  2. Zonas costeras y dunas (soporta muy bien el viento marino).

  3. Humedales estacionales y áreas con niveles freáticos variables.


Usos Comunes

Uso Descripción
Ornamental Muy valorado en jardinería xerófila y costera por su floración delicada.
Control de erosión Sus raíces son profundas y extensas, ideales para fijar taludes y márgenes de ríos.
Cortavientos Se planta en primera línea de costa para proteger cultivos del salitre.
Medicinal Tradicionalmente, su corteza se ha usado como astringente por su alto contenido en taninos.

Datos Curiosos

El nombre Tamarix parece provenir del río Tamaris (el actual río Tambre en Galicia), donde estos árboles abundaban, aunque otros sugieren un origen hebreo relacionado con la palabra «limpiar».

La etimología de Tamarix gallica es una mezcla fascinante de geografía antigua y lenguas muertas. Aquí te desgloso el origen de ambas partes de su nombre científico:

1. El Género: Tamarix

Existen dos teorías principales sobre el origen de esta palabra, ambas con mucha fuerza histórica:

  • Origen Geográfico (Río Tamaris): La teoría más aceptada sugiere que proviene del latín Tamaris, que hacía referencia al río Tambre en la actual Galicia (España). Los romanos observaron que estos arbustos eran extremadamente abundantes en las orillas de dicho río.

  • Origen Semítico (Hebreo/Arameo): Otros autores apuntan a la raíz tamar, que en hebreo significa «palmera» o, en un sentido más amplio, un árbol que proporciona sombra o tiene importancia en zonas áridas. También se relaciona con la raíz tamaris, que significa «limpiar» o «purificar», debido a las propiedades diuréticas o astringentes que se le atribuían.

2. El Epíteto: gallica

Este término es un adjetivo geográfico muy común en la botánica:

  • Significado: Proviene del latín gallicus, que significa «de la Galia» (la región que hoy ocupa principalmente Francia).

  • Razón: Se le asignó este nombre porque los primeros ejemplares descritos bajo esta clasificación específica procedían de las costas del sur de Francia.


Resumen del nombre

El nombre fue formalizado por Carlos Linneo en su obra Species Plantarum (1753). Literalmente, podríamos traducirlo como el «Tamarisco de Francia».

La distribución de la especie Tamarix gallica es un ejemplo perfecto de cómo una planta puede dominar un nicho ecológico específico (suelos salinos) tanto en su lugar de origen como en tierras lejanas.

Se puede dividir su presencia en dos grandes categorías:


1. Distribución Nativa (Área de Origen)

Es originaria principalmente de la región mediterránea occidental y el noroeste de África. Su presencia natural se concentra en:

  • Europa: España (toda la península y Baleares), Francia (especialmente el sur y la costa atlántica), Italia (incluyendo Sicilia y Cerdeña) y Portugal.

  • África: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y el área del Sáhara Septentrional (Mauritania, Níger, Chad).

  • Límites: Aunque prefiere climas templados y cálidos, su rango nativo llega hasta el sur de Inglaterra, donde se considera introducida pero muy naturalizada desde hace siglos.


2. Distribución como Especie Introducida

Debido a su uso ornamental y su capacidad para frenar la erosión, el ser humano la ha llevado a casi todo el mundo, donde a menudo se ha convertido en una especie invasora difícil de erradicar:

  • América del Norte: Fue introducida en EE. UU. en el siglo XIX. Hoy es una plaga seria en estados como California, Texas, Nuevo México y Arizona, donde «bebe» demasiada agua de los acuíferos y desplaza a la flora local.

  • América del Sur: Se encuentra naturalizada en regiones de Argentina, Chile y Brasil.

  • Oceanía: Presente en Australia, donde también se comporta de forma invasiva en zonas áridas.


3. Localización en España (¿Dónde verla?)

En España es muy común y no está amenazada. Si quieres verla en su hábitat natural, búscala en:

  • Desembocaduras de ríos: Forma comunidades llamadas tarajales.

  • Saladares y marismas: Como en Doñana o las lagunas de La Mancha.

  • Bordes de carreteras: Se usa mucho en las medianas de las autovías costeras porque aguanta la contaminación y el salitre sin apenas mantenimiento.

Dato Clave: Su distribución está limitada por la altitud. Rara vez la verás por encima de los 800-900 metros sobre el nivel del mar, ya que prefiere las llanuras costeras y las cuencas bajas de los ríos.

El habitat del Tamarix gallica es uno de los más específicos y resistentes del reino vegetal. Esta especie es una especialista en sobrevivir donde la mayoría de las plantas morirían por exceso de sal o falta de oxígeno en las raíces.

Podemos definir su entorno ideal a través de cuatro pilares:


1. El Tipo de Suelo (Halófilo e Hidromorfo)

El taray es una especie halófila (amante de la sal).

  • Salinidad: Tolera concentraciones elevadas de sal y calcio. De hecho, «limpia» el suelo de sal absorbiéndola y expulsándola por sus hojas.

  • Humedad: Es una planta hidromorfa. Necesita tener el nivel freático (agua subterránea) cerca de la superficie. Es común verlo en lugares que se inundan temporalmente.

  • Composición: Prefiere suelos arenosos, limosos, margosos o yesíferos. No es exigente con el pH (soporta tanto básicos como ligeramente ácidos), siempre que el suelo no esté excesivamente apelmazado.

2. Ubicaciones Geográficas Clave

Se encuentra principalmente en zonas bajas (desde el nivel del mar hasta los 800-900 metros):

  • Riberas y cauces: Forma parte de las galerías riparias (bosques de río), especialmente en ríos de caudal irregular o con aguas algo salobres.

  • Zonas Costeras: Dunas estables, marismas y bordes de lagunas litorales. Su resistencia al viento salino (brisa marina) es excepcional.

  • Depresiones endorreicas: En el interior (como en La Mancha o el Valle del Ebro), crece en lagunas saladas y terrenos de yesos.

3. Clima y Resistencia

  • Luz: Necesita pleno sol. Es una especie heliófila que no tolera bien la sombra de árboles más grandes.

  • Temperatura: Aunque prefiere el calor mediterráneo, es sorprendentemente rústica. Puede soportar heladas de hasta -12°C o incluso -15°C, aunque si el frío es extremo y constante su crecimiento se resiente.

  • Agua: Una vez establecido, es muy resistente a la sequía gracias a sus raíces profundas que buscan agua en el subsuelo, aunque para germinar necesita que el suelo esté saturado de agua durante semanas.

4. Sociabilidad (Fitosociología)

El Tamarix gallica rara vez está solo. Forma comunidades densas llamadas tarajales (Tamaricetum gallicae), donde suele convivir con:

  • Adelfas (Nerium oleander) en zonas más cálidas.

  • Sauces (Salix) en zonas de agua más dulce.

  • Carrizos y eneas en los márgenes de humedales.


Dato ecológico: Se le considera una «especie ingeniera» porque sus raíces estabilizan los márgenes de los ríos y sus hojas, al caer, aumentan ligeramente la salinidad del suelo superficial, impidiendo que otras plantas menos resistentes compitan con él.

En la playa, el Tamarix gallica es un auténtico superviviente. Es una de las pocas especies arbóreas capaces de vivir «en primera línea de fuego» frente al mar, donde la mayoría de los árboles se secarían en pocos días.

Su comportamiento y adaptaciones en el entorno costero son fascinantes:


1. Su superpoder: La excreción de sal

Vivir en la playa implica respirar salitre y absorber agua salobre. El taray ha desarrollado una estrategia única:

  • Glándulas de sal: Sus hojas tienen glándulas especializadas que bombean el exceso de sal hacia el exterior.

  • Hojas «nevadas»: En días secos, es común ver las ramas del taray cubiertas de una fina costra blanca. Si chupas una ramita, verás que está muy salada.

  • Efecto herbicida: Cuando las hojas caen, crean un manto salino en el suelo que impide que crezcan malas hierbas u otras plantas competidoras que no toleran la sal.

2. El «escultor» del viento

En la playa, el viento es constante y cargado de arena. El Tamarix gallica responde de dos formas:

  • Porte achaparrado: Si está muy expuesto, en lugar de crecer recto hacia arriba, adopta formas retorcidas y rastreras, creciendo a favor del viento para ofrecer menos resistencia.

  • Flexibilidad: Sus ramas son extremadamente elásticas (de ahí que se usen en cestería tradicional), lo que evita que se rompan durante los temporales marítimos.

3. Fijador de dunas

El taray juega un papel ecológico vital en el litoral:

  • Sus raíces son profundas y ramificadas, actuando como una red que «ancla» la arena.

  • Ayuda a la formación de dunas secundarias (las que están justo detrás de la primera línea de playa), creando una barrera natural que protege el interior de la erosión y la entrada de arena.

4. ¿Dónde encontrarlo exactamente?

No suele estar en la arena húmeda donde rompen las olas (zona de marea), sino en:

  • Retrodunas: Donde la arena es un poco más estable.

  • Desembocaduras de ramblas: Donde los cauces de agua dulce (o salobre) llegan al mar.

  • Paseos marítimos: Se planta mucho artificialmente porque es de los pocos árboles que no se muere con el «spray» marino.


Ojo con los bañistas: Aunque es un árbol precioso y da una sombra «filtrada» muy agradable, sus raíces suelen buscar el agua con tanta fuerza que pueden levantar pavimentos o meterse en tuberías si se planta demasiado cerca de infraestructuras de playa.

El Tamarix gallica es un prodigio de la ingeniería natural. Sus adaptaciones no son solo para sobrevivir, sino para dominar entornos hostiles donde hay exceso de sal, vientos violentos y ciclos de inundación o sequía extrema.

Estas son sus adaptaciones clave divididas por su función:


1. Adaptaciones a la Salinidad (Estrategia Halófita)

Es, quizás, su rasgo más distintivo. A diferencia de otras plantas que intentan bloquear la sal, el taray la gestiona:

  • Glándulas de sal: Posee glándulas en las hojas que secretan activamente los iones de sodio y cloro. Esta sal se cristaliza en la superficie y cae al suelo.

  • Aumento de la competitividad: Al depositar sal a sus pies, el taray «saliniza» el suelo a su alrededor, impidiendo que germinen semillas de otras especies que no toleran la sal. Es una forma de guerra química pasiva.

  • Tolerancia osmótica: Sus células son capaces de mantener el equilibrio hídrico incluso cuando la concentración de sal en el exterior es muy alta.

2. Adaptaciones para el Ahorro de Agua (Xerofilia)

Aunque vive cerca del agua, a menudo es agua que no puede usar fácilmente (por la sal) o que desaparece en verano:

  • Hojas escuamiformes: Sus hojas se han reducido a pequeñas escamas (como las del ciprés) de apenas 1-4 mm. Al reducir la superficie de la hoja, minimiza la transpiración (pérdida de agua).

  • Tallos fotosintéticos: Las ramas jóvenes son verdes y realizan gran parte de la fotosíntesis, permitiendo que la planta siga creciendo incluso si pierde hojas por estrés.

  • Raíces «todoterreno»: Tiene un sistema radicular dual. Desarrolla raíces profundas (hasta 10-30 metros) para alcanzar el nivel freático y raíces laterales extensas para captar la humedad de lluvias ligeras.

3. Adaptaciones a la Dinámica de los Ríos

Como especie de ribera, está diseñada para resistir las riadas:

  • Flexibilidad extrema: Sus ramas son increíblemente elásticas. En lugar de romperse con la fuerza de una inundación o el viento marino, se doblan y dejan pasar el flujo.

  • Capacidad de rebrote: Si una riada corta el tronco o lo entierra en lodo, el taray tiene una capacidad asombrosa para emitir raíces adventicias desde el tronco o rebrotar de cepa.

4. Adaptaciones a la Reproducción

  • Producción masiva de semillas: Un solo ejemplar puede producir miles de semillas diminutas y plumosas que se dispersan por el viento (anemocoria) y flotan en el agua (hidrocoria).

  • Sincronización: Las semillas germinan rápidamente (en menos de 24 horas) si encuentran un suelo húmedo tras una crecida, aprovechando la ventana de oportunidad antes de que el suelo se seque.


Resumen de Adaptaciones

Órgano Adaptación Beneficio
Hojas Escamas diminutas Evita la deshidratación.
Epidermis Glándulas salinas Expulsa el exceso de sal tóxica.
Ramas Flexibilidad Resiste vientos y corrientes de agua.
Raíces Profundidad extrema Encuentra agua en acuíferos profundos.

 

La catalogación del Tamarix gallica varía según el enfoque (conservación, legislación o gestión de especies invasoras), ya que es una especie «con dos caras»: protegida y valorada en su área nativa, pero combatida como plaga en otros continentes.

Aquí tienes el desglose de su estatus actual:


1. Estado de Conservación (IUCN)

A nivel global, la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) suele catalogar al Tamarix gallica como:

  • Preocupación Menor (LC – Least Concern): Es una especie abundante, con una distribución muy amplia y poblaciones estables en su área de origen (Cuenca del Mediterráneo). No se considera en peligro de extinción.

2. Catalogación en España

En España, al ser una especie autóctona, su protección depende de la comunidad autónoma y del hábitat donde se encuentre:

  • Protección de Hábitats: Más que la especie en sí, lo que está catalogado y protegido son los Tarajales (bosques de Tamarix). Bajo la Directiva Hábitats de la Unión Europea, los tarajales mediterráneos son considerados hábitats de interés comunitario (Código 92D0).

  • Listados Regionales: En algunas comunidades con zonas áridas o humedales críticos, su tala está regulada dentro de los planes de conservación de riberas.

3. Catalogación como Especie Invasora (Fuera de su área)

Este es el punto donde la catalogación cambia radicalmente. En países como Estados Unidos, Australia o Sudáfrica:

  • Está catalogada como Maleza Nociva (Noxious Weed) o Especie Invasora de Alto Impacto.

  • Se invierten millones de dólares anualmente en su erradicación porque altera el ciclo del agua, aumenta la salinidad del suelo y desplaza a la fauna y flora nativa.

4. Clasificación Taxonómica

Para los botánicos, su «DNI» científico es el siguiente:

  • Reino: Plantae

  • División: Magnoliophyta

  • Clase: Magnoliopsida

  • Orden: Caryophyllales

  • Familia: Tamaricaceae

  • Género: Tamarix

  • Especie: Tamarix gallica L. (La «L.» indica que fue descrita por Linneo).


Resumen de su estatus legal

En su hogar (España/Mediterráneo), es un aliado ecológico fundamental para frenar la desertificación. Fuera de su hogar, es un enemigo ambiental debido a su extrema agresividad competitiva.