Publicación «J. S. African Bot. (1935-1984) The Journal of South African Botany»

Descripción

J. S. African Bot. (1935-1984) The Journal of South African Botany

 

«J. S. African Bot.» es la abreviatura estándar de la revista científica Journal of South African Botany. Fue una publicación fundamental para el estudio de la flora en el sur de África.

Aquí tienes los detalles clave que debes conocer:

Historia y Evolución

  • Fundación: Comenzó en 1935, fundada por el capitán Robert Harold Compton en los Jardines Botánicos Nacionales de Kirstenbosch.

  • Fusión: En 1985, la revista se fusionó con el South African Journal of Botany, que es el nombre bajo el cual se sigue publicando hoy en día a través de la editorial Elsevier.

  • Importancia: Fue la plataforma principal donde se describieron miles de especies nuevas, especialmente de la Región Florística del Cabo, una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta.


¿Cómo leer una cita de esta revista?

Si estás consultando la descripción de una planta y ves algo como:

J. S. African Bot. 23: 105 (1957)

Significa que la descripción técnica se encuentra en el volumen 23, página 105, publicado en el año 1957.

Dónde encontrar artículos antiguos

Si necesitas localizar un número específico, estas son las mejores fuentes:

  1. Biodiversity Heritage Library (BHL): Tienen muchos volúmenes antiguos digitalizados de acceso gratuito.

  2. JSTOR: Archivo académico donde suelen estar depositadas estas revistas botánicas.

  3. SANBI (South African National Biodiversity Institute): El instituto que heredó el legado de la revista.

 

El descubrimiento de especies nuevas es el corazón del Journal of South African Botany (ahora South African Journal of Botany). Sudáfrica es uno de los lugares biológicamente más ricos del mundo, por lo que el flujo de hallazgos no se ha detenido desde 1935.

Aquí te presento algunos de los descubrimientos más recientes y fascinantes publicados o anunciados en 2025:

Hallazgos Destacados (2025)

Uno de los descubrimientos más comentados este año ha sido apodado el «Milagro de la Resurrección»:

  • Moraea anastasia: Esta nueva especie de la familia del iris (Iridaceae) fue descubierta en Stellenbosch. Lo asombroso es que apareció en un terreno que estuvo cubierto por una plantación de pinos durante décadas. Al talar los pinos, las semillas que habían estado latentes «resucitaron», de ahí su nombre anastasia (resurrección en griego).

  • Otras Iridáceas del Western Cape: Junto a la anterior, se han formalizado otras tres especies este año:

    • Una nueva Moraea de la zona de Knersvlakte.

    • Una Ixia cerca de Wolseley.

    • Una Hesperantha de las montañas Nuweveldberge.


Especies Icónicas Descritas Históricamente

A lo largo de su historia, la revista ha sido el lugar oficial donde plantas famosas recibieron su nombre por primera vez:

  • Proteas y Ericas: Cientos de especies de estos géneros (emblemas de Sudáfrica) fueron publicadas aquí por botánicos legendarios como H.M.L. Bolus o G.W. Reynolds.

  • Suculentas: La revista es una referencia mundial para el estudio de las «piedras vivientes» (Lithops) y otras suculentas de las zonas áridas del Karoo.


¿Cómo se publica una especie nueva?

Para que una planta sea aceptada como «nueva» en esta revista, los botánicos deben seguir un proceso riguroso:

  1. Diagnosis Latina: Antiguamente era obligatorio describir la planta en latín (ahora se permite el inglés).

  2. El «Tipo» (Holotipo): Se debe designar un espécimen físico (una planta seca) que se guarda en un herbario oficial (como el de Kirstenbosch) para futuras referencias.

  3. Ilustración Botánica: Casi siempre se acompaña de dibujos detallados que muestran partes que una foto no siempre capta, como la estructura interna de la semilla o el polen.


¿Por qué siguen apareciendo especies?

Aunque parezca increíble, Sudáfrica sigue revelando secretos porque:

  • Microclimas: Hay montañas y valles tan aislados que una planta puede existir solo en unos pocos metros cuadrados.

  • Genética: Hoy en día, plantas que se veían iguales físicamente están siendo separadas en especies distintas gracias al análisis de ADN.

 

La importancia del Journal of South African Botany (abreviado como J. S. African Bot.) trasciende el simple hecho de ser una revista científica; es el registro histórico y jurídico de la biodiversidad de una de las regiones más ricas del planeta.

Su relevancia se puede resumir en cuatro pilares fundamentales:

1. El Registro «Legal» de la Flora

En botánica, una planta no «existe» para la ciencia hasta que su descripción es publicada siguiendo reglas internacionales. Esta revista fue, durante 50 años (1935-1985), el diario oficial donde miles de especies del sur de África recibieron su nombre.

  • Nomenclatura: Sin estas publicaciones, no tendríamos un lenguaje común para identificar especies en agricultura, medicina o comercio.

  • Prioridad: Establece quién descubrió la planta primero, evitando confusiones legales y científicas sobre el nombre correcto.

2. Base para la Conservación

No se puede proteger lo que no se conoce. La revista proporcionó los datos críticos que hoy se usan para:

  • Listas Rojas: Determinar si una planta está en peligro de extinción basándose en las descripciones originales de su hábitat.

  • Estrategias de Biodiversidad: Sudáfrica alberga cerca del 10% de las especies de plantas vasculares del mundo. Gran parte del conocimiento para gestionar parques nacionales y reservas proviene de los estudios taxonómicos publicados aquí.

3. Independencia Científica y Soberanía

Históricamente, muchas plantas africanas fueron descritas por botánicos europeos y sus muestras («tipos») enviadas a herbarios en Londres, París o Berlín.

  • Esta revista permitió que la ciencia se hiciera desde África, fortaleciendo instituciones locales como el Jardín Botánico de Kirstenbosch y el SANBI (South African National Biodiversity Institute).

4. Avances en Genética y Evolución

Aunque las descripciones originales eran morfológicas (forma de hojas, flores, etc.), hoy en día esos artículos son la línea base para estudios modernos.

  • ADN: Los científicos actuales usan las ubicaciones y descripciones de la revista para recolectar muestras y realizar análisis filogenéticos (árboles genealógicos de las plantas).

  • Cambio Climático: Al comparar las descripciones de 1940 con la realidad actual, los investigadores pueden ver cómo han cambiado las épocas de floración o los rangos geográficos debido al calentamiento global.


Un dato curioso y actual (2024-2025)

Recientemente, la importancia de los nombres publicados en esta revista ha vuelto al debate global. En 2024, el Congreso Botánico Internacional votó para cambiar nombres de especies que contenían términos ofensivos (como el epíteto caffra). Muchas de esas especies fueron descritas originalmente en las páginas de este diario, y ahora la ciencia está «editando» su propia historia para ser más respetuosa.