Autor D. Don (1799-1841) David Don

Descripción

D. Don (1799-1841) David Don

 

David Don (1799–1841) fue un destacado botánico escocés del siglo XIX, conocido principalmente por su labor como profesor de botánica en el King’s College de Londres y como bibliotecario de la Sociedad Linneana de Londres.

Aquí tienes algunos detalles clave sobre su vida y contribuciones:

  • Descripción de especies: Fue el primero en describir científicamente varias de las coníferas más grandes y conocidas del mundo, incluyendo la secuoya de costa (Sequoia sempervirens), el abeto de Santa Lucía y el pino de Coulter.

  • Investigación taxonómica: Identificó y nombró numerosos géneros y especies, incluyendo el género de orquídeas Pleione. Su abreviatura oficial en el mundo de la botánica es D.Don.

  • Obras importantes: Compiló el Prodromus Florae Nepalensis (1825), basado en colecciones botánicas de la India y Nepal, y escribió extensamente sobre la familia de las compuestas (Compositae) de América del Sur.

  • Legado: Formó parte de una familia de botánicos; su padre, George Don, y su hermano mayor, también llamado George Don, fueron igualmente científicos reconocidos en este campo.

Es importante no confundirlo con otros botánicos contemporáneos de nombre similar, como David Bramwell, quien fue director del Jardín Botánico Viera y Clavijo en Gran Canaria hasta su fallecimiento reciente.

David Don fue un autor prolífico, especialmente durante su etapa como bibliotecario de la Sociedad Linneana. Sus obras son fundamentales para la taxonomía de plantas de Asia y las coníferas de América del Norte.

Aquí tienes sus publicaciones y trabajos más relevantes:

1. Obras principales

  • Prodromus Florae Nepalensis (1825): Es probablemente su trabajo más famoso. En él clasificó y describió la flora de Nepal basándose en las colecciones de Francis Hamilton y Nathaniel Wallich. Fue pionero en el estudio botánico de la región del Himalaya.

  • The British Flower Garden (1823–1837): Aunque la obra fue iniciada por Robert Sweet, David Don contribuyó significativamente en las etapas posteriores (especialmente en la segunda serie), aportando descripciones técnicas de plantas ornamentales resistentes.

  • Descriptions of the New Genera and Species of the Class Compositae (1830-1833): Un estudio exhaustivo sobre la familia de las compuestas (margaritas, girasoles, etc.) centrado en ejemplares de Perú, México y Chile.

2. Descripciones Botánicas Clave (Artículos)

Don publicó numerosos artículos en las Transactions of the Linnean Society of London, donde estableció nombres científicos que se usan hoy en día:

  • Monografías sobre coníferas: Describió por primera vez especies icónicas como la Secuoya de costa (Sequoia sempervirens, bajo el nombre original de Taxodium sempervirens) y el Pino de Coulter (Pinus coulteri).

  • Género Pleione (1825): Descripción original de este género de orquídeas asiáticas.

  • Estudios sobre Saxifraga: Realizó revisiones taxonómicas importantes de este género de plantas de roca.


Curiosidad Técnica

En los libros de botánica, verás su nombre abreviado como D.Don. Por ejemplo, el nombre científico del Sugi (cedro japonés) es Cryptomeria japonica (Thunb.) D.Don, lo que indica que él fue quien lo reubicó en su género actual.

David Don describió cientos de especies, pero es especialmente recordado por dar nombre científico a algunos de los árboles más impresionantes del planeta.

Aquí tienes las especies más emblemáticas que «descubrió» para la ciencia (en el sentido de describirlas y clasificarlas por primera vez):

1. Las Gigantes de California

Aunque él trabajaba en Londres, recibió muestras de expediciones botánicas y fue el primero en ponerles nombre:

  • Secuoya de costa (Sequoia sempervirens): La describió originalmente en 1824 como Taxodium sempervirens. Es el árbol más alto del mundo.

  • Pino de Coulter (Pinus coulteri): Conocido por tener las piñas más pesadas del mundo (pueden pesar hasta 5 kg). Don lo describió en 1836.

  • Pino Sabiniano (Pinus sabiniana): Un pino único de California con agujas de color gris azulado.

  • Abeto de Santa Lucía (Abies bracteata): El abeto más raro de Norteamérica, distinguible por sus largas brácteas que sobresalen de la piña.

2. Flora del Himalaya (Nepal e India)

En su obra Prodromus Florae Nepalensis, describió muchísimas plantas de una región que era casi desconocida para los botánicos europeos:

  • El Género Pleione: Don nombró este género de orquídeas minúsculas y hermosas que crecen en las montañas de Asia.

  • Especies de Carex: Describió al menos 9 especies nuevas de este género de plantas similares a las gramíneas en los Alpes del Himalaya.

  • El Sugi o Cedro Japonés (Cryptomeria japonica): Aunque ya se conocía, Don fue quien creó el género Cryptomeria para clasificarlo correctamente, separándolo de otros pinos.

3. Otras curiosidades

  • Margaritas de Sudamérica: Describió numerosos géneros nuevos de la familia Compositae (compuestas) provenientes de Chile, Perú y México.

  • Plantas de jardín: Muchas plantas que hoy vemos en jardines europeos, como ciertas especies de Scabiosa y Gentiana, llevan su firma (D.Don).

Dato curioso: Don a veces describía especies basándose en un solo fragmento de rama o una piña enviada por barco, lo que demuestra su increíble ojo clínico para identificar diferencias botánicas sutiles.

La importancia de David Don en la historia de la ciencia radica en que fue un puente taxonómico clave entre los nuevos mundos que se estaban explorando (el Himalaya y la costa oeste de EE. UU.) y la comunidad científica europea.

Su impacto se puede resumir en estos cuatro pilares:

1. Pionero de la Flora del Himalaya

Antes de Don, la botánica del Himalaya era un misterio. Al publicar el Prodromus Florae Nepalensis, sentó las bases para que futuros exploradores y científicos entendieran la biodiversidad de las montañas más altas del mundo. Estableció el estándar de cómo se debían clasificar las plantas de esa región.

2. El «Arquitecto» de las Coníferas

David Don tuvo la visión de identificar que ciertos árboles americanos no encajaban en los géneros conocidos. Su capacidad para reconocer géneros nuevos fue brillante:

  • Identificó que el Sugi japonés merecía su propio género (Cryptomeria).

  • Fue de los primeros en reconocer la singularidad de la Secuoya, lo que permitió que hoy entendamos mejor a estos gigantes milenarios.

3. Rigor en la Sociedad Linneana

Como bibliotecario de la Sociedad Linneana de Londres (la institución botánica más prestigiosa de la época), Don fue el «filtro» por el que pasaban los descubrimientos más importantes del siglo XIX. Su rigor bibliográfico y su memoria prodigiosa ayudaron a organizar miles de ejemplares que llegaban de todo el Imperio Británico.

4. Precisión en la Familia de las Compuestas

La familia Compositae (donde están los girasoles y las margaritas) es una de las más complejas de la botánica. Don realizó una re-organización masiva de las especies sudamericanas de esta familia, un trabajo de «ordenamiento» que los botánicos modernos todavía citan y respetan.


En resumen: Su legado hoy

Si hoy visitas un jardín botánico o lees un tratado sobre árboles, verás la abreviatura D.Don constantemente. Su importancia no es solo histórica; sus descripciones siguen siendo la base legal y científica para proteger y estudiar especies que hoy consideramos tesoros de la naturaleza, como las secuoyas.