Autor Boiss. (1810-1885) Pierre Edmon Boissier

Descripción

Pierre Edmon Boissier (1810-1885) Boiss.

1. Origen y vocación

Nació en Ginebra en una familia acomodada y culta. Desde joven, mostró un desinterés por la vida urbana y una fascinación por las montañas. Estudió bajo la tutela de Augustin Pyrame de Candolle, uno de los botánicos más grandes de la historia, quien lo moldeó para ser un observador meticuloso.

2. El descubrimiento de España (1837)

España fue su primer gran escenario. En una época en la que viajar por la península era peligroso y logísticamente difícil, Boissier recorrió las sierras andaluzas.

  • El hito del Pinsapo: Su mayor orgullo fue describir científicamente el Abies pinsapo, el abeto prehistórico que sobrevive en las sierras de Málaga y Cádiz.

  • Obra: Publicó Voyage botanique dans le midi de l’Espagne, un inventario detallado que puso a la flora española en el mapa científico europeo.

3. La conquista de Oriente

Tras su éxito en España, Boissier dirigió su mirada hacia el Este. Junto a su esposa, Lucile, y otros colaboradores, realizó expediciones masivas por:

  • Grecia y los Balcanes.

  • Anatolia (Turquía), Siria y Líbano.

  • Palestina, Egipto y los desiertos del Sinaí.

4. Su obra maestra: Flora Orientalis

Pasó décadas procesando las miles de muestras que recolectó. El resultado fue la Flora Orientalis ($1867$$1884$), una enciclopedia en cinco volúmenes que describe más de 11,000 especies.

Dato curioso: Aún hoy, 150 años después, si un botánico estudia la flora de Irán, Jordania o Turquía, tiene que consultar obligatoriamente el trabajo de Boissier.


Su legado en cifras

  • Especies descritas: Identificó y nombró más de 3,600 especies nuevas.

  • Herbario: Su colección personal en Ginebra es una de las más ricas del mundo, siendo un tesoro de «tipos» (el ejemplar original que sirve para definir una especie).

 

La expedición de Pierre Edmond Boissier a Andalucía en 1837 es digna de una película de aventuras. No fue solo un paseo por el campo; fue una misión científica en una España convulsa por las Guerras Carlistas y con una infraestructura casi inexistente.

Aquí te detallo cómo fue ese viaje que cambió la botánica europea:


La Expedición al Sur de España (1837)

Boissier llegó a Málaga en mayo, acompañado por su amigo y dibujante JC Heyland. Su objetivo era explorar las montañas que, según él, guardaban tesoros botánicos que el resto de Europa ignoraba.

1. El hallazgo del Pinsapo

El momento cumbre ocurrió en la Sierra de las Nieves y la Sierra de Grazalema. Los lugareños le hablaban de un «pino extraño» que no se parecía a los demás.

  • El descubrimiento: Boissier identificó que no era un pino, sino un abeto (Abies pinsapo).

  • La importancia: Fue un hallazgo revolucionario porque demostró que existían abetos en el sur del Mediterráneo, supervivientes de la última glaciación.

2. Desafíos y peligros

  • Bandolerismo: La zona estaba plagada de facciones armadas y bandoleros. Boissier tuvo que viajar a menudo con escolta o bajo la protección de guías locales que conocían los pasos de montaña.

  • Geografía: Escaló las cumbres de Sierra Nevada, incluyendo el Mulhacén y el Veleta, recolectando plantas a altitudes donde se creía que no crecía nada de interés.

3. Resultados científicos

De este viaje nació su obra Voyage botanique dans le midi de l’Espagne. No solo describió el pinsapo, sino cientos de especies endémicas (que solo crecen allí), como:

  • La Violeta de Sierra Nevada (Viola crassiuscula).

  • La Manzanilla de la Sierra (Artemisia granatensis).


El método de Boissier en el campo

A diferencia de otros científicos que esperaban en sus laboratorios, Boissier era un botánico de bota. Su método consistía en:

  1. Recolección masiva: Llenaba cajas de madera con muestras prensadas.

  2. Anotaciones climáticas: No solo recogía la planta, anotaba el tipo de suelo (calizo o esquisto) y la altitud exacta.

  3. Ilustración técnica: Gracias a Heyland, sus libros contaban con láminas de una precisión casi fotográfica.

 

Sierra Nevada fue el «laboratorio de altura» favorito de Boissier. Quedó impactado por la biodiversidad de este macizo, que funciona como una isla biológica: al ser tan alto y estar tan al sur, las plantas quedaron atrapadas allí tras las glaciaciones, evolucionando de forma única.

Boissier describió decenas de especies que son endémicas, lo que significa que no existen en ningún otro lugar del planeta.

 


Las joyas de la corona de Boissier en Sierra Nevada

Aquí tienes algunas de las especies más emblemáticas que él estudió y nombró:

Planta Nombre Científico Características
Violeta de Sierra Nevada Viola crassiuscula Vive en los «casajares» (pedregales) por encima de los 2.500 metros. Tiene pétalos de colores que varían del violeta al rosa pálido.
Manzanilla de la Sierra Artemisia granatensis La planta más famosa (y perseguida) de la zona. Boissier quedó fascinado por su aroma. Hoy está en peligro crítico de extinción.
Estrella de las Nieves Plantago nivalis Es el símbolo del Parque Nacional. Crece en los «borreguiles» (pastizales húmedos de alta montaña) y tiene una forma de roseta lanosa para protegerse del frío.
Amapola de Sierra Nevada Papaver lapeyrouseanum Una delicada amapola de color naranja-rojizo que crece entre las rocas a alturas extremas.

El «Efecto Boissier» en la montaña

Boissier no solo buscaba flores bonitas; él entendió que la geología de Sierra Nevada era la clave. Observó que las plantas cambiaban drásticamente dependiendo de si crecían sobre:

  1. Esquistos (pizarras): En las zonas más altas y oscuras del centro del macizo.

  2. Calizas: En las zonas periféricas como el Trevenque (que él llamaba «el paraíso de los botánicos»).

Dato curioso: Boissier fue el primero en notar que muchas plantas de Sierra Nevada tenían más parentesco con la flora del Atlas de Marruecos que con la del resto de Europa.


Un descubrimiento «heroico»

Para recolectar estas plantas, Boissier tuvo que acampar a la intemperie a más de 3.000 metros de altura, durmiendo en cuevas o bajo mantas, sufriendo el mal de altura y los cambios bruscos de temperatura. En su diario contaba cómo sus guías granadinos se sorprendían de que un «caballero extranjero» estuviera tan obsesionado con «malas hierbas» que no se podían comer.

 

 

Especies en honor del autor:

 

Centaurea boissieri subsp. boissieri DC.

Convolvulus boissieri Steud.

Dianthus boissieri Wilk.

Echinospartum boissieri (Spach) Rothm.

Echium boissieri Steud.

Herniaria boissieri subsp. boissieri J. Gay

Kernera boissieri Reut. in Boiss. & Reut.

Polygala boissieri Coss.

Senecio boissieri DC.

 

Y las obras más importantes del autor:

 

Obra “Boiss. & Reut., Pugill. Pl. Afr. Bor. Hispan.(1852) Pugillus plantarum novarum Africae borealis Hispaniaeque australis”

Obra “Boiss., Diagn. Pl. Orient. (1843-1859) Diagnoses Plantarum Orientalium novarum”

Obra “Boiss., Elenech. Pl. Nov. (1838) Elenchus Plantarum Novarum”

Obra “Boiss., Notice Abies Pinsapo (1838) Notice sur l Abies pinsapo”

Obra “Boiss., Voy. Bot. Espagne (1839-1845) Voyage botanique dans le midi de l ´Espagne”

 

Y en su honor existe la siguiente revista:

Publicación “Boissiera (1936-1967) Boissiera. Mémoires du Conservatoire de Botanique et de l’Institut de Botanique Systématique de l’Université du Genève”

 

Y artículos de interés sobre su viaje a España en 1837:

EL VIAJE BOTÁNICO DE PIERRE EDMOND BOISSIER POR EL SUR DE ESPAÑA (1837)

 

Importancia de la obra de Boissier en el conocimiento de la flora granadina y malagueña:

Conocimiento flora Boissier

 

Este artículo conmemora el 150 aniversario del viaje botánico de Pierre Edmond Boissier al sur de España (1837), destacando su impacto en la botánica española y la red de colaboradores locales que lo hicieron posible.

Perfil de Edmond Boissier y su Obra

Origen y Pasión: Nacido en Ginebra en 1810, Boissier dedicó su vida al estudio botánico de las regiones que visitaba.

El Viaje: Tras un intento fallido en 1836, regresó a España en 1837 obsesionado con el sur del país, centrando su estudio en el antiguo Reino de Granada por su alto interés geobotánico.

  • «Le Voyage Botanique»: Fruto de su expedición, publicó entre 1839 y 1845 una obra en dos volúmenes. El primero describe el viaje y la fitogeografía (con 206 láminas artísticas), y el segundo se dedica exclusivamente a la flora de la región.

Contexto de la Botánica Española (Siglo XIX)

Decadencia tras el Esplendor: El artículo contrasta el esplendor del siglo XVIII (época de Carlos III y grandes expediciones a América) con la crisis de la primera mitad del XIX.

Causas del Declive: La inestabilidad política, la Guerra de la Independencia (1808-1814) y las pugnas entre liberales y absolutistas mermaron la actividad científica.

Vacío Científico: Figuras clave como Cavanilles habían muerto, y otros como Lagasca estaban en el exilio, dejando un vacío que fue llenado por investigadores extranjeros como Boissier y Philip Barker Webb

La Red de Colaboradores en Andalucía

Boissier se apoyó en una red de «botánicos secundarios» o aficionados locales (botanófilos) que fueron esenciales para su éxito:

  • Málaga: Fue ayudado por los farmacéuticos Félix Haenseler y Pablo Prolongo. El herbario de Haenseler fue una de sus mayores fuentes de información.

    Córdoba: Destaca la labor recolectora del agustino José Jesús Muñoz Capilla y la familia León.

    Granada: Mantuvo contacto con Pedro Campo Pérez, farmacéutico asentado en la ciudad.

    Cádiz: Aunque su estancia fue breve, tuvo acceso a la tradición botánica de la zona, representada por el herbario de Antonio Nicolás Cabrera, custodiado por sus discípul

Conclusión y Legado

El homenaje de la revista Acta Botánica Malacitana no solo busca ensalzar la figura de Boissier, sino ejemplarizar a través del pasado para evitar errores futuros en la ciencia española, reconociendo la importancia de aquellos colaboradores locales cuya generosidad permitió la creación de una de las obras más importantes de la flora peninsular