ZONA MARISMAS, MARJALES Y ESTUARIOS

CUANDO TIENES QUE VIVIR CON LA HUMEDAD TODOS LOS DÍAS DEL AÑO

1. Estuarios: El punto de encuentro

Un estuario es, esencialmente, el lugar donde la boca de un río se encuentra con el mar.

  • El agua: Es salobre (una mezcla de dulce y salada).

  • La dinámica: Está fuertemente influenciado por las mareas. Cuando la marea sube, el mar entra en el río; cuando baja, el río empuja hacia el mar.

  • Importancia: Son «guarderías» naturales para muchas especies marinas.

2. Marismas: El humedal costero

Las marismas suelen estar dentro o cerca de los estuarios. Son terrenos bajos que se inundan regularmente por el agua del mar.

  • Vegetación: Predominan las plantas herbáceas (pastos, juncos) que resisten la salinidad. No verás árboles aquí.

  • Suelo: Esponjoso y rico en sedimentos minerales y orgánicos.

  • Ejemplo clásico: Las Marismas del Guadalquivir en España.

3. Marjales: El humedal de agua dulce

A diferencia de las marismas, los marjales suelen estar asociados a aguas estancadas o de flujo lento, generalmente dulces o con muy baja salinidad.

  • Ubicación: Pueden estar en el interior o cerca de la costa, pero alimentados por manantiales o acuíferos, no por el oleaje marino directamente.

  • Biodiversidad: Son zonas críticas para aves migratorias y anfibios.

  • Nota lingüística: En zonas como la Comunidad Valenciana, se usa «marjal» para describir zonas pantanosas históricamente aprovechadas para el cultivo (como el arroz).


Tabla Comparativa Rápida

Característica Estuario Marisma Marjal
Tipo de Agua Salobre (Mezcla) Salada / Salobre Dulce / Poco salina
Ubicación Desembocadura de ríos Costas llanas Terrenos deprimidos
Vegetación Fitoplancton y algas Hierbas y juncos Cañas, lirios y eneas
Influencia de Marea Muy Alta Alta Baja o Nula

 

Como cada uno de estos ecosistemas tiene un nivel de salinidad y humedad distinto, las plantas han tenido que desarrollar «superpoderes» para no morir ahogadas o deshidratadas por la sal.

Aquí tienes las especies más representativas de cada zona:


1. Plantas de Marisma (Halófitas)

Estas plantas son las estrellas de la supervivencia. Al vivir en agua salada, tienen glándulas especiales para excretar la sal o almacenan agua en sus hojas (como las suculentas).

  • Sapaveras o Salicornias (Salicornia): Parecen pequeños espárragos carnosos. Son comestibles y tienen un sabor muy salado.

  • Espartillo (Spartina): Una gramínea muy resistente que ayuda a fijar el lodo y evitar la erosión de la costa.

  • Lavanda de mar (Limonium): Aporta toques de color violeta a un paisaje que suele ser verde y marrón.

  • Juncos marinos: Más rígidos y punzantes que los de agua dulce.

2. Plantas de Marjales (Hidrófitas)

Aquí el agua es dulce o casi dulce, por lo que la competencia es por la luz y el espacio. La vegetación suele ser mucho más densa y alta.

  • Eneas o Typhas: Los clásicos «puros» marrones que se ven en los pantanos. Sus hojas se usaban antiguamente para hacer asientos de sillas.

  • Carrizos (Phragmites): Cañas altas que forman densas barreras (carrizales) donde se esconden las aves.

  • Lirios de agua: Aportan flores amarillas o blancas y prefieren aguas tranquilas.

  • Lentejas de agua: Pequeñas plantas flotantes que pueden cubrir por completo la superficie del agua.

3. Plantas de Estuarios (Transicionales)

En el estuario, la planta reina es la que puede vivir literalmente dentro del agua, soportando el vaivén de las mareas.

  • Praderas de Posidonia o Zostera: No son algas, son plantas superiores con flores y raíces que forman bosques bajo el agua. Son vitales para oxigenar el mar.

  • Manglares (en climas tropicales): Árboles con raíces aéreas que parecen zancos. En España no tenemos manglares naturales, pero son el ícono de los estuarios en zonas cálidas.


¿Cómo sobreviven? Dos estrategias curiosas:

  1. Filtración: Algunas plantas filtran el agua en las raíces, dejando la sal fuera.

  2. Sacrificio: Algunas acumulan toda la sal en una sola hoja hasta que esta muere y se cae, «limpiando» al resto de la planta.

 

Para sobrevivir en condiciones de inundación constante, falta de oxígeno y, sobre todo, exceso de sal, las plantas de marismas, marjales y estuarios han desarrollado adaptaciones biológicas asombrosas.

Se dividen principalmente en dos grandes retos: gestionar la sal (plantas halófitas) y gestionar la falta de aire (plantas hidrófitas).

1. Supervivencia al exceso de sal (Halófitas)

En las marismas y estuarios, la sal deshidrata a las plantas normales. Estas han evolucionado así:

  • Glándulas de sal: Algunas plantas (como el Limonium) tienen «poros» especiales en sus hojas que bombean la sal hacia afuera. Si tocas sus hojas, a veces puedes sentir los cristales de sal seca.

  • Suculencia (Almacenamiento de agua): Plantas como la Salicornia tienen tallos carnosos y gruesos. Almacenan mucha agua dulce para diluir la sal que entra en su sistema.

  • Hojas de «sacrificio»: Acumulan toda la sal en una sola hoja o segmento. Cuando esa parte se satura de sal, se vuelve roja, muere y se cae, liberando a la planta del exceso.

  • Barreras en las raíces: Sus raíces actúan como filtros de alta tecnología (ósmosis inversa natural), dejando pasar el agua pero bloqueando la entrada de la mayor parte de la sal.

2. Supervivencia a la falta de oxígeno (Hipoxia)

El lodo de los humedales está saturado de agua y no tiene burbujas de aire. Las raíces se asfixiarían sin estas adaptaciones:

  • Aerénquima (Tejido esponjoso): Es quizás la adaptación más importante. Los tallos de juncos y carrizos tienen canales internos de aire (como pajitas o conductos de ventilación) que llevan el oxígeno desde las hojas hasta las raíces enterradas en el lodo.

  • Neumatóforos (Raíces que «respiran»): Común en manglares de estuarios tropicales. Son raíces que crecen hacia arriba, saliendo del lodo y del agua como tubos de snorkel para captar aire directamente de la atmósfera.

  • Raíces superficiales: Muchas plantas extienden sus raíces de forma muy horizontal y superficial para captar el poco oxígeno que hay en la capa superior del sedimento.

3. Adaptaciones a la movilidad del suelo

En los estuarios y marismas, el suelo es inestable y las corrientes o mareas pueden arrancar a la planta:

  • Sistemas de rizomas: Los carrizos y espartillos crean una red subterránea de tallos horizontales que actúan como una «malla» de seguridad. Esto no solo las ancla firmemente, sino que ayuda a frenar la erosión y «fabricar» tierra nueva al atrapar sedimentos.

  • Viviparidad: Algunos árboles de estuario (manglares) hacen que sus semillas germinen mientras aún están colgadas del árbol. Cuando caen, ya tienen una pequeña raíz pesada que se clava en el lodo como un dardo, evitando que la marea se las lleve.

Cistanche phelypaea (L.) Cout.
Carex pseudocyperus L.
Epilobium hirsutum L.
Bolboschoenus maritimus (L.) Palla

ESPECIES PRESENTES EN LAS MARISMAS, MARJALES Y ESTUARIOS

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