Xerófita (GTB)

Descripción

Definición de Xerófita (GTB)

 

El término xerófita proviene del griego xeros (seco) y phyton (planta). Se refiere a las plantas que están evolutivamente adaptadas para vivir en entornos con muy poca disponibilidad de agua, como desiertos, estepas o zonas rocosas.

En resumen: son las maestras de la supervivencia en la sequía.


¿Cómo logran sobrevivir?

Para no morir por la falta de hidratación, las xerófitas han desarrollado adaptaciones fascinantes:

  • Almacenamiento (Suculencia): Muchas tienen tallos o hojas gruesas que funcionan como «tanques» de agua (como los cactus o el aloe vera).

  • Hojas transformadas en espinas: Esto cumple una doble función: evita la pérdida de agua por transpiración y protege a la planta de animales sedientos.

  • Raízes inteligentes: Algunas tienen raíces que bajan muchísimos metros hasta encontrar agua subterránea, mientras que otras tienen raíces superficiales muy extensas para atrapar el rocío de la mañana.

  • Ceras y pelos: Muchas tienen una capa cerosa o pequeños pelitos blancos que reflejan la luz solar y mantienen la humedad cerca de la «piel» de la planta.

  • Metabolismo CAM: Abren sus poros (estomas) para respirar solo por la noche, evitando que el calor del día les robe la humedad.


Ejemplos principales

Tipo Ejemplo común
Cactáceas El Cactus Sahuarro o el Nopal.
Suculentas Aloe Vera (Sábila), Echeveria o Sedum.
Arbustos resistentes La Lavanda o el Romero (adaptadas al clima mediterráneo seco).
Árboles El Baobab o el Algarrobo.

Dato curioso: Aunque solemos asociarlas solo al calor, también existen plantas xerófitas en climas extremadamente fríos (como la tundra), ya que allí el agua está congelada y no es «útil» para la planta, lo que crea una sequía fisiológica.

Es interesante notar que las plantas de la playa enfrentan un reto doble: la falta de agua dulce y la salinidad extrema. Aunque están cerca del mar, el agua salada «deshidrata» a las plantas normales, por lo que las que viven en la arena suelen ser xerófitas (para ahorrar agua) y halófitas (para tolerar la sal).

Aquí tienes ejemplos clásicos de plantas xerófitas que verás en dunas y costas:


1. El Cambrón o Espino de Mar (Lycium intricatum)

Es un arbusto espinoso muy resistente que vive en dunas y acantilados. Sus hojas son pequeñas y carnosas para retener el agua, y sus espinas lo protegen del viento y de los herbívoros.

2. El Barrón o Ammophila (Ammophila arenaria)

Es quizás la planta más importante de las dunas.

  • Adaptación: Sus hojas son largas y rígidas, pero tienen la capacidad de enrollarse sobre sí mismas para esconder los poros por donde transpiran, creando un microclima húmedo interno.

  • Función: Sus raíces son tan profundas y extensas que fijan la arena, evitando que la playa desaparezca.

3. El Lirio de Mar (Pancratium maritimum)

Es una de las flores más bellas de la costa.

  • Adaptación: Tiene hojas largas con una capa cerosa que repele la sal y un bulbo enterrado a gran profundidad que guarda reservas de nutrientes y agua para sobrevivir a los veranos más intensos sin lluvia.

4. La Oruga de Mar (Cakile maritima)

Esta planta crece muy cerca de la orilla, casi en la primera línea de arena.

  • Adaptación: Tiene tallos y hojas muy gruesos (suculentos) donde acumula agua dulce para compensar la alta salinidad del aire marino.

5. El Hinojo Marino (Crithmum maritimum)

Suele crecer en las grietas de las rocas de los acantilados, donde casi no hay tierra.

  • Adaptación: Sus hojas tienen una textura casi plástica y muy carnosa. Es un ejemplo perfecto de cómo una planta puede vivir exclusivamente del rocío y de la poca agua que se filtra entre las piedras.


Resumen de sus «trucos» playeros:

Adaptación ¿Para qué sirve en la playa?
Suculencia Almacenar agua dulce en la arena que no la retiene.
Color grisáceo/plateado Reflejar el exceso de luz solar en la costa.
Ceras superficiales Actuar como un «impermeable» contra la salitre.
Raíces profundas Anclarse ante vientos fuertes y buscar humedad bajo la arena.